{"id":93,"date":"2011-03-05T21:07:57","date_gmt":"2011-03-05T19:07:57","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscobetes.com\/?p=93"},"modified":"2015-05-11T03:33:42","modified_gmt":"2015-05-11T01:33:42","slug":"el-desahucio-del-rey-del-mundo-capitulo-xiiilos-nuevos-colegas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscobetes.com\/?p=93","title":{"rendered":"El desahucio del Rey del Mundo. Capitulo XIII.Los nuevos colegas."},"content":{"rendered":"<p>EL DESAHUCIO DEL REY DEL MUNDO<\/p>\n<p>Capitulo XIII<\/p>\n<p>LOS NUEVOS COLEGAS<\/p>\n<p>El Club de Campo estaba magnifico en aquella ma\u00f1ana soleada de finales de Octubre, cuando Alberto se present\u00f3 ante la puerta principal con su amigo Jes\u00fas. Este ense\u00f1o su carne y dijo:<br \/>\n&#8211; \u201cEste se\u00f1or va al restaurante\u201d.<br \/>\n-\u201cSon 5,80 \u20ac\u201d.<br \/>\nAl pasar la garita del guarda, Alberto le hizo la consideraci\u00f3n a su amigo de que era un precio extra\u00f1o y especialmente bajo.<br \/>\n-\u201cExtra\u00f1o porque lo revisan cada a\u00f1o con la inflaci\u00f3n y es bajo porque vas al restaurante, para hacer cualquier actividad deportiva te habr\u00edan cobrado por encima de los 15 Euros, creo\u201d.<br \/>\nJes\u00fas le mostr\u00f3 con detenimiento la pista de equitaci\u00f3n, las cuadras y los caballos estabulados, el sinf\u00edn de pistas de tenis y de paddel, los campos de pr\u00e1cticas y algunos hoyos del campo de golf. Hablaba con cierto orgullo, como si el fuera el due\u00f1o de todas aquellas maravillas.<br \/>\n-\u201cTenemos 36 hoyos largos y 9 cortos, es decir, mas de dos campos completos de golf. \u00a1Ah! y, adem\u00e1s, hay una gran piscina, justo junto a ese recodo donde se agrupan los coches aparcados. \u00bfSabes que el Club de Campo es \u00e9l m\u00e1s importante de Espa\u00f1a en hockey sobre hierba?\u201d le dijo mientras le ense\u00f1aba un campo de hierba artificial frente a la zona de la piscina cubierta.<br \/>\nJes\u00fas hab\u00eda pedido hacia m\u00e1s de un mes a Alberto que le acompa\u00f1ara. Le hab\u00edan invitado a una comida para que hablara del mercado electr\u00f3nico en Espa\u00f1a. Le hizo mucha ilusi\u00f3n la invitaci\u00f3n y aunque no entendi\u00f3 muy bien como se formaba el grupo que asist\u00eda a al almuerzo, entendi\u00f3 que realizaban estas reuniones de forma peri\u00f3dica y que se trataba m\u00e1s de una tertulia que de una presentaci\u00f3n. Con todo Alberto hab\u00eda preparado el tema refrescando sus ideas sobre le mercado nacional, las exportaciones, las importaciones, el peso del sector en el producto interior bruto y las perspectivas que \u00e9l ve\u00eda a corto y medio plazo.<br \/>\nSe dirigieron al chalet principal donde tendr\u00eda lugar el almuerzo. Pasaron por una puerta giratoria, de aquellas que exist\u00edan en los grandes hoteles de los a\u00f1os cincuenta y entraron en un amplio sal\u00f3n con una preciosa vista sobre la ciudad, que se divisaba al fondo enmarcado por el c\u00e9sped que cubr\u00eda toda la superficie visible del Club. Se acercaron a la barra y preguntaron a un grupo que charlaba animadamente por Francisco Bet\u00e9s. Uno de ellos se volvi\u00f3 con una amplia sonrisa y le dijo:<br \/>\n-\u201cSoy yo. Tu debes ser Alberto Kent nuestro invitado de hoy\u201d. Se hicieron las presentaciones y se pidieron los aperitivos, mientras haciendo corro, el organizador explicaba a Alberto en que consist\u00eda la reuni\u00f3n a la vez que iba presentando al resto del grupo.<br \/>\n-\u201cSomos un grupo heterog\u00e9neo de distintos sectores, aunque predomina el financiero, que hemos tenido puestos de responsabilidad en grandes empresas y que por una raz\u00f3n o por otra hemos salido recientemente a una edad que nos consideramos todos muy j\u00f3venes, estamos entre los 50 y los 60. Nos reunimos una vez al mes, escuchamos al invitado del d\u00eda, que hoy eres t\u00fa, sobre un tema en el que es especialista y con las preguntas, la comida deriva en una agradable tertulia. Entiendo que tu has trabajado en una compa\u00f1\u00eda como Director General hasta hace poco, y vi por el curriculum vitae que me enviaste para que te presentara, que llevabas mas de 15 a\u00f1os en ella\u201d.<br \/>\nAlberto le cont\u00f3 que hab\u00eda dejado la compa\u00f1\u00eda hace unos meses y que todav\u00eda no ten\u00eda planes muy concretos de futuro y que de momento estaba disfrutando de la vida.<br \/>\nBet\u00e9s le miro a los ojos y sonriendo le dijo:<br \/>\n-\u201cA veces puede ser muy duro\u201d.<br \/>\nMientras charlaban hab\u00edan ido llegando nuevas personas que se incorporaban al grupo. Alberto fue saludando a todos. Cont\u00f3 30 personas cuando avisaron para pasar al comedor.<br \/>\nEn un comedor privado Francisco se sent\u00f3 en una cabecera y coloc\u00f3 enfrente a Alberto y a Jes\u00fas a su derecha, sent\u00e1ndose el resto sin protocolo.<br \/>\nUna vez que tomaron la comanda, Bet\u00e9s pidi\u00f3 silencio al grupo y empez\u00f3 a anunciar brevemente algunas noticias referentes a uno del grupo que hab\u00eda montado una empresa y otro que hab\u00eda publicado un libro del que dieron todos los detalles para el que quisiera adquirirlo. Anuncio a continuaci\u00f3n los invitados de los pr\u00f3ximos almuerzos y Alberto se sinti\u00f3 muy honrado al escuchar nombres como Fidalgo, Rosa Diez o Cristina Alberdi. Despu\u00e9s intervino Ladislao Perrote, ex director de RRHH de IBM, que se ocupaba al parecer de las actividades deportivas del grupo, consistentes b\u00e1sicamente en senderismo y campeonatos de golf. Despu\u00e9s y sin mas pre\u00e1mbulos comenz\u00f3 a presentarlo. Lo hizo en funci\u00f3n del curriculum vitae que le hab\u00eda hecho llegar por e-mail.<br \/>\n-\u201cTenemos con nosotros hoy a Alberto Kent, hasta hace muy poco Director General de ACC en Espa\u00f1a, y uno de los grandes expertos del mercado espa\u00f1ol de electr\u00f3nica. Alberto ha dejado la Compa\u00f1\u00eda, -Alberto agradeci\u00f3 el eufemismo de presentar las cosas como que hab\u00eda dejado la compa\u00f1\u00eda, cuando hab\u00eda sido la Compa\u00f1\u00eda la que le hab\u00eda dejado a \u00e9l y este pensamiento casi le hizo esbozar una sonrisa- &#8230; ha dejado la compa\u00f1\u00eda,- insisti\u00f3 el organizador- hace unos meses y esta hoy con nosotros para hablar del mercado espa\u00f1ol de los componentes electr\u00f3nicos y tambi\u00e9n, porque no, para que nos diga como lleva este cambio fuerte en su vida que se ha producido recientemente\u201d.<br \/>\nA Alberto no le apetec\u00eda nada hablar del segundo tema as\u00ed que inicio su exposici\u00f3n sobre primero. R\u00e1pidamente se dio cuenta de que aquello no era un discurso, pues los asistentes planteaban todo el tiempo preguntas inteligentes, bien orientadas y que llevaban al dialogo y a la tertulia de una forma natural. Hablando del mercado, de las posibilidades de expansi\u00f3n que tenia, y del retraso de Espa\u00f1a en este aspecto, llegaron hasta el segundo plato. En ese momento Bet\u00e9s le planteo una pregunta distinta.<br \/>\n-\u201cYa hemos hablado bastante del mercado electr\u00f3nico. Dinos ahora como has vivido el cambio. Todos aqu\u00ed hemos vivido una situaci\u00f3n m\u00e1s o menos similar. Saliendo de puestos de responsabilidad, al d\u00eda siguiente nos hemos encontrado con que no ten\u00edamos nada que hacer. \u00bfQue tal lo llevas?\u201d<br \/>\nAlberto a la defensiva dijo r\u00e1pidamente:<br \/>\n&#8211; \u201cMuy bien\u201d.<br \/>\nA lo que alguien le respondi\u00f3:<br \/>\n-\u201cPues entonces debes ser el \u00fanico\u201d.<br \/>\nAlberto matiz\u00f3 sus palabras.<br \/>\n-\u201cEs verdad que el proceso es dif\u00edcil y que el cambio es arduo porque no estamos acostumbrados a esto, pasando de un ritmo muy fuerte a una falta de actividad tremenda, pero al mismo tiempo creo que lo estoy llevando relativamente bien\u201d.<br \/>\nEn el fondo de la mesa alguien intervino para decir que hacia algunos meses Pedro Lu\u00eds Uriarte hab\u00eda estado en ese mismo comedor como invitado y que apunt\u00f3 que el cambio es tanto m\u00e1s dif\u00edcil cuanto m\u00e1s persona se hab\u00eda dejado absorber por el personaje que supon\u00eda su puesto y que \u00e9l efectivamente lo hab\u00eda pasado muy mal y que le hab\u00eda ayudado de una forma significativa el poder encontrarse con personas que hab\u00edan vivido una situaci\u00f3n similar.<br \/>\nAl otro lado de la mesa alguien apunt\u00f3:<br \/>\n-\u201cLo importante es salir adelante y sobre todo bajar el handicap, as\u00ed que, \u00bfcuando organizamos el pr\u00f3ximo campeonato de golf?\u201d.<br \/>\n-\u201cNo soy muy buen golfista, pero no me importar\u00eda mejorar\u201d contest\u00f3 Alberto. Alguien a su lado le dijo:<br \/>\n-\u201cEso esta hecho, soy el mayor proselitista que existe en este deporte\u201d.<br \/>\nLa conversaci\u00f3n les llevo hacia los hobbies, entre los deportivos el golf se llevaba la palma, aunque hab\u00eda tres o cuatro que apuntaron la vela y con los que Alberto pudo conversar un poco mas ampliamente.<br \/>\nA las cinco de la tarde despu\u00e9s de hablar de lo divino y lo humano, Francisco Bet\u00e9s le dio las gracias y anuncio el pr\u00f3ximo almuerzo en el que estaba invitado un consejero de la Comunidad de Madrid.<br \/>\nAl salir, el organizador le cogi\u00f3 del brazo y le dijo:<br \/>\n-\u201cVamos a tomarnos otro caf\u00e9 en el sal\u00f3n fuera, si no tienes prisa\u201d<br \/>\n-\u201cPor supuesto\u201d acept\u00f3 Alberto.<br \/>\nSe sentaron en unos amplios y c\u00f3modos sillones de cuero frente al amplio jard\u00edn cubierto de c\u00e9sped que dominaba los terrenos de golf y enmarcaba una vista panor\u00e1mica de la ciudad.<br \/>\n-\u201cQuer\u00eda presentarte a Juan Jos\u00e9 Lamana\u201d, dijo Francisco mientras se sentaban. Juan Jos\u00e9 tiene una consultora y cuando vio tu curriculum me dijo que quer\u00eda charlar contigo unos minutos\u201d.<br \/>\n-\u201d S\u00ed &#8211; dijo Lamana- quer\u00eda contarte lo que hacemos y ver si te puede interesar. Tenemos montada una consultora entre tres personas que hemos trabajado en diferentes sectores y tenemos dos actividades, la consultor\u00eda de negocio, donde elaboramos estrategias de desarrollo para Pymes y la de Corporate Finance, interviniendo en algunas operaciones de compraventa de compa\u00f1\u00edas especializadas. Por tu curr\u00edculum \u2013 prosigui\u00f3 &#8211; estar\u00edamos interesados en que te incorporaras como socio, la aportaci\u00f3n de capital no es imprescindible, pero s\u00ed tu experiencia y tu conocimiento del mercado. Tenemos posibilidades de acceso a ese sector y tu aportaci\u00f3n ser\u00eda importante\u201d<br \/>\n-\u201cNo me vendr\u00eda mal algo de actividad profesional. Podr\u00eda ser un buen complemento para la vida que estoy dise\u00f1ando\u201d<br \/>\n-\u201cEse es precisamente el objetivo. Normalmente somos gente que podr\u00edamos dedicarnos simplemente a vivir, pero creo que una cierta actividad profesional nos da un equilibrio necesario\u201d<br \/>\n-\u201cEntiendo que no es una actividad full time. Lo \u00fanico que si me he propuesto es no volver a caer en el error de pensar que el trabajo es lo \u00fanico en la vida\u201d quiso aclarar Alberto.<br \/>\n-\u201cEse es el objetivo con que montamos la consultora hace tres a\u00f1os. No te hagas ilusiones, no te estoy ofreciendo un puesto de trabajo, los socios cobramos de la sociedad en funci\u00f3n de las aportaciones de negocio. El sistema es el siguiente: la sociedad nos cobra a los socios un porcentaje de la facturaci\u00f3n para los gastos generales y el resto se distribuye entre los socios, una parte para los que aportan el negocio y otra para los que realizan el trabajo. No hay por lo tanto ninguna seguridad de ingresos ni tampoco ninguna presi\u00f3n especifica de trabajo salvo cuando tienes alg\u00fan proyecto pendiente de terminar. La verdad es que nos va muy bien y aunque no te garantizo que vayas a vivir de esto, puede ser un complemento econ\u00f3mico y profesional interesante\u201d.<br \/>\nAlberto tuvo que contenerse varias veces para no decir que s\u00ed inmediatamente. Le pareci\u00f3 de lo mas atractivo volver a tener una cierta actividad profesional. Si le hubieran pedido firmar, habr\u00eda firmado cualquier acuerdo all\u00ed mismo.<br \/>\n\u201cNo hace falta que me digas nada ahora, pi\u00e9nsatelo si quieres y quedamos a comer la semana que viene\u201d. Cerraron la cita y Juan Jos\u00e9 Lamana los dej\u00f3 diciendo que ten\u00eda un poco de prisa. Alberto se qued\u00f3 con Francisco terminando su taza de caf\u00e9.<br \/>\n-\u201cEspero que os vaya bien, creo que ten\u00e9is buena qu\u00edmica. Adem\u00e1s de eso, Jes\u00fas me ha pedido que te presente a Pedro Lu\u00eds Uriarte, sabes que fue Vicepresidente y Consejero Delegado de BBVA\u201d.<br \/>\n-\u201cPor supuesto\u201d dijo Alberto.<br \/>\n-\u201cTodas estas comidas y lo que en un inicio pens\u00e9 que podr\u00eda ser una asociaci\u00f3n vienen de unas frases que dijo Uriarte en una entrevista al diario econ\u00f3mico  Cinco D\u00edas, hace muchos a\u00f1os cuando estaba en la c\u00faspide de su poder. Te las voy a leer- dijo Bet\u00e9s, mientras abr\u00eda su cartera y sacaba un peque\u00f1o recorte papel salm\u00f3n- \u201cTe leo textualmente: \u00b4 \u00bfEst\u00fapida o humana? La historia de la sucesi\u00f3n del l\u00edder es un tema recurrente en gobiernos y negocios, as\u00ed como en la literatura y el drama. Lideres corporativos, presidentes y otras cabezas de estado que han atravesado por esta situaci\u00f3n saben que la transici\u00f3n de una labor activa al retiro esta llena de ambivalencias. Es el momento de confrontar el paso del tiempo, el final de una carrera, el envejecimiento y la mortalidad\u201d.<br \/>\n\u201cEs fuerte, \u00bfverdad?\u201d, pregunt\u00f3 Francisco.<br \/>\nAlberto se sincer\u00f3:<br \/>\n-\u201cEs como si alguien hubiera estado hurgando en mi cabeza en los \u00faltimos meses y hubiera puesto en un papel el origen de todos mis retos\u201d.<br \/>\n-\u201cIntentare conseguirte una entrevista con \u00e9l. Ya te avisare. \u00a1Ah! Y como ya te considero mi amigo, puedes llamarme Paco y volver a nuestro Foro cuando quieras.\u201d dijo Bet\u00e9s sonriendo, mientras se levantaba y le acompa\u00f1aba hasta la puerta.<br \/>\n-\u201cGracias por todo Paco. Ha sido un placer y volveremos a vernos por aqu\u00ed\u201d<br \/>\nSe despidieron en la puerta giratoria y Alberto se dirigi\u00f3 hacia su coche. Jes\u00fas se hab\u00eda quedado a echar una partida de mus por lo que volv\u00eda solo en el coche. Lo puso en marcha, pero antes de salir del recinto del club volvi\u00f3 a aparcar en una zona tranquila en la que nuevamente el c\u00e9sped encuadraba una bella vista de Madrid.<br \/>\nSe sent\u00eda a gusto y no ten\u00eda prisa. Estaba muy agradecido a Jes\u00fas por haberle incluido en aquel grupo de colegas que hab\u00edan pasado por una situaci\u00f3n similar. Sali\u00f3 del coche y se puso a pasear disfrutando de una tarde esplendida en la que el sol calentaba lo suficiente para agradecer el suave viento que venia de la sierra. Desde luego, Jes\u00fas le estaba ayudando mucho. Intento recordar desde cuando le conoc\u00eda y una serie de recuerdos familiares y de im\u00e1genes casi olvidadas desfilaron por su memoria. Realmente conoci\u00f3 a Jes\u00fas en su primer d\u00eda de colegio en Logro\u00f1o. Record\u00f3 su casa, la consulta de su padre justo enfrente del piso que ocupaba su familia, la misa de los domingos con sus padres y hermanos en la Catedral, las tardes pasadas en casa de los abuelos jugando con sus primos mientras los mayores hablaban de sus cosas, y las funciones de teatro que interpretaban, primero en la guarder\u00eda y despu\u00e9s en el colegio, en las que disfrazarse de rey, mosquetero, o pirata era lo que m\u00e1s le ilusionaba.<br \/>\nSu primer d\u00eda de colegio nunca lo olvidar\u00eda. Ten\u00eda siete a\u00f1os cuando acompa\u00f1ado por su madre y sus dos hermanos mayores atraves\u00f3 por primera vez como alumno el gran arco de entrada camino de su nueva clase. Se sent\u00eda   importante y mayor, muy mayor, con su cartera nueva y sus l\u00e1pices de colores sin estrenar. Anteriormente ya hab\u00eda estado con su madre muchas veces en este colegio recogiendo a sus hermanos, pero esta vez era muy diferente; ahora era uno m\u00e1s y empezaba una nueva vida. Cuando su madre le dej\u00f3 en el aula de los m\u00e1s peque\u00f1os, donde un severo profesor recib\u00eda a los nuevos alumnos, sinti\u00f3 ganas de llorar y le cost\u00f3 un gran esfuerzo reprimir las l\u00e1grimas al sentarse en el pupitre que le indic\u00f3. Los nuevos alumnos estaban callados, miraban con curiosidad todo lo que les rodeaba e intentaban adivinar si el profesor ser\u00eda simp\u00e1tico y agradable.<br \/>\nA partir de ese d\u00eda su vida colegial fue muy satisfactoria y ahora la recordaba con cierta a\u00f1oranza. Su car\u00e1cter abierto, su excelente educaci\u00f3n, su afici\u00f3n a los deportes y su atractivo aspecto f\u00edsico le hicieron muy popular entre sus compa\u00f1eros. Tuvo muchos amigos pero solo dos, Jes\u00fas Plaza y Manolo Pe\u00f1a, fueron sus compa\u00f1eros inseparables durante los a\u00f1os que permaneci\u00f3 en el colegio. Con Jes\u00fas congeni\u00f3 desde los primeros d\u00edas de colegio, era un ni\u00f1o gordito y tranquilo que viv\u00eda cerca de su casa, y Manolo Pe\u00f1a se incorpor\u00f3 al colegio, tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando su padre fue destinado a Logro\u00f1o por su empresa. Desde entonces, y hasta que terminaron el COU, formaron los tres un equipo en el que sus diferentes caracteres se complementaban a la perfecci\u00f3n. Los tres eran estudiantes brillantes, jam\u00e1s recibieron un suspenso y s\u00ed numerosos sobresalientes. El l\u00edder natural del grupo era Alberto y, aunque Manolo trat\u00f3 de desbancarle en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n intentando llevar a Jes\u00fas a su terreno, nunca lo consigui\u00f3. A veces discut\u00edan acaloradamente Alberto y Manolo, mientras Jes\u00fas se manten\u00eda totalmente al margen de esas peleas.<br \/>\nJes\u00fas, el m\u00e1s intelectual de los tres, adoraba los trabajos manuales, la lectura y la m\u00fasica, y dedicaba parte de su tiempo libre a montar maquetas de barcos y aviones y a ir al cine con sus amigos. Alberto y Manolo prefer\u00edan los deportes, ambos formaban parte del equipo de f\u00fatbol de su clase y lograron ser titulares del equipo del colegio durante los dos \u00faltimos a\u00f1os. Compart\u00edan con Jes\u00fas su afici\u00f3n al cine, tambi\u00e9n les gustaba la lectura de libros de aventuras y viajes y las novelas polic\u00edacas, pero no soportaban las obras literarias cl\u00e1sicas que Jes\u00fas le\u00eda con delectaci\u00f3n.<br \/>\nSu c\u00edrculo de amigos y conocidos se ampliaba notablemente con los otros compa\u00f1eros de clase y con los hermanos y primos de sus amigos, con los que coincid\u00edan a menudo en sus respectivas casas cuando se reun\u00edan los domingos por la tarde. All\u00ed empezaron a interesarse por las ni\u00f1as, empezando por las amigas de sus hermanas a las que hasta ese momento no hab\u00edan considerado seres dignos de dedicarles ni un minuto. Algunas tardes los tres iban a esperarlas a la salida del colegio, situado muy cerca del suyo, y se las ingeniaban para acompa\u00f1arlas a sus casas aunque no siempre su ofrecimiento era aceptado.<br \/>\nAl cabo de alg\u00fan tiempo los tres amigos tuvieron un problema que estuvo a punto de afectar seriamente al grupo. Alberto y Manolo estaban interesados en la misma ni\u00f1a, Diana, una rubia pecosa algo mayor que ellos que no les hac\u00eda mucho caso pero coqueteaba con ellos dos de vez en cuando porque se sent\u00eda halagada y orgullosa de ser admirada por los dos destacados deportistas. Diana no disimulaba su atracci\u00f3n por un chico mayor, un estudiante de econ\u00f3micas con el que sal\u00eda algunas veces, el cual no demostraba un inter\u00e9s excesivo por ella. La situaci\u00f3n se mantuvo en tensi\u00f3n durante algunas semanas hasta que, un d\u00eda ante un desplante de Diana a los dos, se miraron, se sonrieron y Manolo estuvo de acuerdo cuando Alberto le propuso:<br \/>\n-\u201dNos vamos de ca\u00f1as y que le den morcilla\u201d.<br \/>\nEn verano toda la familia se trasladaba a Zarauz, un precioso pueblo de la costa guipuzcoana donde Alberto ten\u00eda su pandilla de amigos veraneantes, que volv\u00edan a\u00f1o tras a\u00f1o, y con la que se reun\u00eda nada m\u00e1s llegar a primeros de julio. El grupo, inicialmente de ocho o nueve chicos, se ampli\u00f3 posteriormente al admitir a las ni\u00f1as que hasta entonces hab\u00edan formado un grupo aparte. Los ba\u00f1os y juegos en la playa, las excursiones a los montes y bosques cercanos en bicicleta y a pie, las chocolatadas en grupo, donde casi todos acababan con alg\u00fan dedo quemado y manchados de chocolate hasta las cejas, y los campeonatos de tenis en el club, junto con las fiestas para celebrar sus santos y cumplea\u00f1os llenaban sus d\u00edas de vacaciones y les dejaban recuerdos imborrables para el largo invierno que se avecinaba. All\u00ed dio sus primeras clases de golf, deporte que no le fascinaba entonces pero al que jugaban algunos de sus amigos, en el peque\u00f1o campo casi rustico pero muy bonito, construido sobre las dunas de la zona norte de la playa de Zarauz.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 el momento de pensar en su futuro y elegir una carrera Alberto no lo dud\u00f3, quer\u00eda ser economista y abogado para lo cual era muy conveniente desplazarse a Madrid, donde estaba ICADE, la universidad privada de m\u00e1s prestigio en aqu\u00e9l momento y en la que pod\u00eda obtener la doble licenciatura en seis a\u00f1os. Nunca sinti\u00f3 la m\u00e1s m\u00ednima atracci\u00f3n por seguir la carrera de su padre, m\u00e9dico internista, a pesar de que \u00e9ste no dejaba pasar ocasi\u00f3n en la que no insistiera a su hijo en la ilusi\u00f3n que le har\u00eda que continuara con la consulta que hab\u00eda conseguido prestigiar despu\u00e9s de muchos a\u00f1os de estudio, trabajo y esfuerzos. Ninguno de sus dos hermanos mayores hab\u00eda elegido estudiar medicina y no parec\u00eda probable que su hermana menor la eligiera, por lo que Alberto representaba la \u00faltima esperanza de continuidad para su padre \u00c9ste, que no hab\u00eda conseguido convencerle de que siguiera sus pasos, acept\u00f3 su derrota sin un solo comentario y le anim\u00f3 a que gestionara cuanto antes su inscripci\u00f3n en la universidad elegida.<br \/>\nAlberto se present\u00f3 bastante nervioso en junio de 1972 a su primer examen en la universidad. Aprob\u00f3 con sobresaliente la prueba de Selectividad, lo que le abr\u00eda las puertas del mundo universitario y cerraba para siempre su etapa colegial.<\/p>\n<p>Hab\u00eda sido muy feliz en aquella \u00e9poca, pero no hab\u00eda raz\u00f3n ninguna para que no lo fuera en la nueva etapa.  Ahora, terminando su largo paseo por el Club de Campo, se sent\u00eda contento, muy contento, casi euf\u00f3rico. Hab\u00eda estado con gente que hab\u00eda vivido situaciones parecidas a la suya, tenia oportunidad de charlar con ellos de problemas que hasta ahora no hab\u00eda podido compartir con nadie, y sobre todo hab\u00eda encontrado una oportunidad de volver a tener una actividad profesional. Casi se avergonz\u00f3 de que cosas tan nimias le produjeran tanta satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una semana despu\u00e9s, Alberto acompa\u00f1aba a Juan Jos\u00e9 Lamana, a la oficina de su consultora en la calle Lagasca, en pleno barrio chic de Madrid. Era una primera planta en un edificio se\u00f1orial de viviendas.<br \/>\nAl entrar, se encontr\u00f3 en una gran sala de techos altos en la que les recibi\u00f3 Raquel, una mujer ya mayor pero muy arreglada y con la sonrisa permanente en el rostro.<br \/>\n-\u201cEs el alma de la empresa. Lleva conmigo mas de 25 a\u00f1os\u201d dijo Lamana.<br \/>\nA continuaci\u00f3n le ense\u00f1\u00f3 la sala de reuniones con una mesa ovalada con ocho sillas alrededor.<br \/>\n-\u201cNos sirve de mesa de reuni\u00f3n y de sala de recepci\u00f3n para cuando recibimos visitas de clientes\u201d explic\u00f3,\u201dEn ocasiones especiales invitamos a comer aqu\u00ed a nuestros clientes VIP con un catering que nos sirve un restaurante pr\u00f3ximo\u201d.<br \/>\nLuego le ense\u00f1\u00f3 un despacho amplio<br \/>\n-\u201cEste es el m\u00edo\u201d<br \/>\nY continuaron por una sala en la que trabajaban dos j\u00f3venes que se levantaron educadamente a saludar.<br \/>\n-\u201cCarlos y Javier son el pulm\u00f3n de la consultora\u201d explic\u00f3, antes de mostrarle una sala con dos mesas algo m\u00e1s peque\u00f1a pero con luz natural.<br \/>\n-\u201cUna de estas es la tuya. La otra la ocupa uno de los socios que suele trabajar desde casa. \u00bfQue tal te arreglas con el ordenador?\u201d<br \/>\n-\u201cDesgraciadamente no soy un experto\u201d contest\u00f3 Alberto.<br \/>\n-\u201cNo se preocupe Don Alberto, yo le pondr\u00e9 al d\u00eda. Si usted quiere empezamos hoy mismo\u201d, se ofreci\u00f3 Raquel que les acompa\u00f1aba todo el tiempo.<br \/>\n-\u201cEncantado y agradecido\u201d, respondi\u00f3 Alberto.<\/p>\n<p>Hab\u00edan comido en un restaurante cercano L\u00b4Entrecote y Lamana le hab\u00eda contado que fund\u00f3 la Consultora, ocho a\u00f1os atr\u00e1s despu\u00e9s de dejar un puesto de Consejero Delegado en una gran compa\u00f1\u00eda multinacional de alimentaci\u00f3n.<br \/>\n-\u201cPara mi fue un descubrimiento. Una vida distinta. M\u00e1s libre, m\u00e1s interesante. Aunque tiene sus inconvenientes, porque ahora mis jefes son mis clientes y hay un mont\u00f3n de cosas que antes delegaba y ahora debo hacer yo mismo\u201d.<\/p>\n<p>Alberto se acomod\u00f3 en la mesa que le hab\u00edan asignado y recibi\u00f3 con inter\u00e9s la primera clase de manejo de ordenador que le dio Raquel. Cuando esta sali\u00f3 se quedo curioseando las carpetas en el ordenador y vio algunas sociedades con las que a lo largo de su vida profesional hab\u00eda tenido contactos previos. Observ\u00f3 el despacho y tuvo una punzada de desaz\u00f3n al compararlo con el que \u00e9l hab\u00eda dejado en ACC, pero reacciono r\u00e1pidamente. \u201cOlv\u00eddate del retrovisor, mira adelante\u201d se dijo. Despu\u00e9s de media hora, apareci\u00f3 de nuevo Lamana y le pidi\u00f3 que le acompa\u00f1ara a su despacho\u201d<br \/>\n-\u201c\u00bfQue tal? No es el nivel de despacho que seguramente tenias pero eso ya te dar\u00e1s cuenta es poco relevante. Lo que realmente importa es hacer cosas interesantes\u201d<br \/>\n-\u201cSoy perfectamente consciente\u201d, respondi\u00f3 Alberto.<br \/>\nLamana le explic\u00f3 las operaciones de consultor\u00eda de negocio que realizaban, los principales clientes, y las operaciones de compraventa que eran una de las l\u00edneas b\u00e1sicas de su desarrollo.<br \/>\n-\u201cDentro de esas actividades de compraventa de compa\u00f1\u00edas, acabamos de obtener un mandato de venta de la filial espa\u00f1ola de Electrionics Holdings\u201d dijo una vez sentados en su despacho, y ante la mirada incr\u00e9dula de Alberto, a\u00f1adi\u00f3: \u201cBien, ahora sabes el porqu\u00e9 de mi inter\u00e9s en que te incorpores con nosotros.\u201d<br \/>\n-\u201cElectronics Holdings es el l\u00edder del mercado de componentes en Espa\u00f1a. Lo sabes \u00bfno?\u201d pregunto Alberto.<br \/>\n-\u201cSi, es una operaci\u00f3n importante, pero contigo en el equipo la sacaremos adelante con sobresaliente\u201d<br \/>\n-\u201cEs indudablemente una perita en dulce y me encantara colaborar\u201d afirm\u00f3 Alberto, pensando en cual habr\u00eda sido su reacci\u00f3n si le hubieran propuesto la compra del l\u00edder de su mercado cuando dirig\u00eda ACC. Seguramente habr\u00eda lanzado sobre la oportunidad.<br \/>\n.-\u201cHar\u00e1s mas que eso. Llevaras la operaci\u00f3n completa desde el principio hasta el final. Lo primero que hacemos es el \u201cbook\u201d, es decir, un resumen completo de todos los aspectos de la compa\u00f1\u00eda en venta Aqu\u00ed tienes toda la documentaci\u00f3n en papel que nos han dado y en tu ordenador tienes todos los informes disponibles. Puedes apoyarte en los j\u00faniors que te he presentado para todo lo que necesites. Son muy buenos consiguiendo informaci\u00f3n. Raquel tambi\u00e9n te puede ayudar hasta que domines el ordenador. Lo malo de los Directores Generales cuando salimos es que sabemos mucho pero no sabemos manejarnos solo\u201d<br \/>\n-\u201cVan a ser unos meses interesantes y te agradezco la oportunidad. Y no te preocupes que soy muy adaptable y nada se\u00f1orito\u201d<br \/>\n-\u201cMe encanta o\u00edrtelo, porque es uno de los problemas que podr\u00eda plantearse. En las casas peque\u00f1as el \u00b4do it yourself\u00b4 es fundamental. Pero soy yo el que te agradece que est\u00e9s con nosotros. Por supuesto que t\u00fa te organizas como quieras en cuesti\u00f3n de horarios y de gestiones. Yo solo quiero que me vayas informando de c\u00f3mo vas o de si necesitas ayuda\u201d<br \/>\n-\u201cJuan Jos\u00e9 solo se me ocurre decirte la frase final de Casablanca. Creo que esto va a ser el inicio de una larga amistad\u201d concluy\u00f3 Alberto, mientras se desped\u00edan.<\/p>\n<p>Cuando sali\u00f3 de la oficina, Alberto estaba contento de ese nuevo reto que completaba la vida que se estaba creando. Cuando sac\u00f3 el coche del aparcamiento y le cobraron 18 euros, se dijo: \u201cCreo que debo ver las conexiones del metro\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL DESAHUCIO DEL REY DEL MUNDO Capitulo XIII LOS NUEVOS COLEGAS El Club de Campo estaba magnifico en aquella ma\u00f1ana soleada de finales de Octubre, cuando Alberto se present\u00f3 ante la puerta principal con su amigo Jes\u00fas. Este ense\u00f1o su carne y dijo: &#8211; \u201cEste se\u00f1or va al restaurante\u201d. -\u201cSon 5,80 \u20ac\u201d. 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