{"id":92,"date":"2011-03-05T21:04:16","date_gmt":"2011-03-05T19:04:16","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscobetes.com\/?p=92"},"modified":"2015-05-11T03:34:47","modified_gmt":"2015-05-11T01:34:47","slug":"el-desahucio-del-rey-del-mundo-capitulo-xiibuscando-el-camino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscobetes.com\/?p=92","title":{"rendered":"El desahucio del Rey del Mundo. Capitulo XII.Buscando el camino."},"content":{"rendered":"<p>Capitulo XII<\/p>\n<p>BUSCANDO EL CAMINO<\/p>\n<p>La playa de Vera en la costa almeriense es de arena y tiene varios kil\u00f3metros desde Garrucha a Villaricos. La urbanizaci\u00f3n Puerto Rey iniciada por ciudadanos belgas hace m\u00e1s de 50 a\u00f1os, tiene a\u00fan una serie de chalets muy agradables en la primera l\u00ednea de la playa.  Alberto no hab\u00eda tenido ninguna dificultad en alquilar uno de estos chalets, cuyo nombre Alegr\u00eda, le pareci\u00f3 premonitorio. Eran poco m\u00e1s de las cuatro de la tarde y la temperatura en aquellos \u00faltimos d\u00edas de septiembre animaba a sentarse en el porche. El color carne de la arena contrastaba con el blanco de la espuma de las olas y el azul intenso de un mar nervioso en el que reflejaban con fuerza los rayos del sol de la tarde. Alberto hab\u00eda decidido que mientras no supiera a que se iba a dedicar, no estar\u00eda m\u00e1s de dos semanas seguidas en casa. Se hab\u00eda preparado todo tipo de excursiones y una de ellas era esta semana que estaba pasando, solo, en una zona que conoc\u00eda bien porque unos a\u00f1os antes hab\u00eda pasado la familia sus vacaciones de verano. Marta, como funcionaria en activo, no hab\u00eda podido acompa\u00f1arle en esta ocasi\u00f3n, porque acaba de invertir la mayor parte de sus vacaciones en un viaje largo que hab\u00edan hecho juntos a Argentina. A Alberto no le molest\u00f3, realmente lo prefer\u00eda, si necesitaba encontrar respuestas sobre como ser\u00eda el resto de su vida, solamente pod\u00eda hacerlo con tiempo, silencio y reflexi\u00f3n personal. Siempre lo hab\u00eda hecho as\u00ed y siempre hab\u00eda encontrado la respuesta. La incertidumbre le produc\u00eda cierta incomodidad, pero ya de una forma muy distinta a los primeros d\u00edas, ya hab\u00eda asumido muchas cosas, ya hab\u00eda quemado muchas naves. Sonri\u00f3 al recordar el gesto de sacrificar al fuego todos los mensajes de despedida. Al venir hab\u00eda parado una noche en Sevilla. Hab\u00eda dado un enorme rodeo bajando por la Ruta de la Plata,  pero sent\u00eda pasi\u00f3n por esa ciudad y aprovechaba cualquier excusa para volver a visitarla. Hab\u00eda un peque\u00f1o hotel en el centro, cerca de la catedral que se llamaba Los Sietes que le encantaba y en el que hab\u00eda encontrado habitaci\u00f3n sin problema. Dedic\u00f3 toda la tarde a pasear por el centro sintiendo ese olor distinto que tiene Sevilla, ese aire ligero suavemente perfumado que recoge las esencias del patio de naranjos de la catedral. Se sorprendi\u00f3 a s\u00ed mismo subi\u00e9ndose en un coche de caballos y dando una vuelta por el Parque de Mar\u00eda Luisa. El cochero con ese desparpajo tan propio de la tierra, contaba an\u00e9cdota tras an\u00e9cdota, mientras Alberto sonre\u00eda beatifico. Le llev\u00f3 la corriente y le ri\u00f3 las gracias, pero se dio cuenta que no pod\u00eda darle replica, estaba como vac\u00edo, desconectado de las cosas que todo el mundo comenta,  falto de imaginaci\u00f3n, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os de hablar solo de negocios. Sab\u00eda mucho de eso, pero pr\u00e1cticamente nada de todo lo dem\u00e1s. Se apunt\u00f3 mentalmente que algo deber\u00eda de hacer para ampliar el campo de sus intereses.<br \/>\nDespu\u00e9s rond\u00f3 por las calles parando de vez en cuando a tomar una manzanilla. Al pasar frente al Museo de Bellas Artes, entr\u00f3 sin pensarlo demasiado. Pas\u00f3 buena parte de la tarde viendo las telas pintadas como si nunca hubiera visto un cuadro, con una vista nueva, como de joven, descubriendo un mundo nuevo de color, apreciando peque\u00f1os detalles que solo la quietud de la visita sin prisas  permite observar.  \u201cA la vejez viruelas &#8211; se dijo -: yo visitando solo un museo de pintura\u201d. Hab\u00eda le\u00eddo en los carteles de la entrada que expon\u00edan obras de Canogar y luego result\u00f3 que esa parte estaba cerrada, pero en su lugar descubri\u00f3 una exposici\u00f3n temporal de un pintor joven, Reguera, con diez acr\u00edlicos sobre lienzo en una misma sala que recog\u00edan todos los colores de la tierra. Alberto que siempre hab\u00eda sido insensible al arte, en esta ocasi\u00f3n se emocion\u00f3 con los colores sin forma. Su esp\u00edritu de conquista le hacia desearlos, tal vez con m\u00e1s ardor por ser imposibles, por no tener precio. Sinti\u00f3 un ataque de deseo de poseer todas las maravillosas cosas expuestas. Se le ocurri\u00f3 que los museos son los mayores exponentes del socialismo ut\u00f3pico universal. Las pinturas, los objetos, las figuras son para todos y no puedes apropi\u00e1rtelos, es imposible llev\u00e1rselos.<br \/>\nAl salir del Museo, sinti\u00f3 hambre y se sent\u00f3 en un mes\u00f3n cerca de la Torre del Oro, y pidi\u00f3 unas tapas. De pronto, sin pensar, cogi\u00f3 un peque\u00f1o cuadernito que hab\u00eda comprado en el Museo y se puso a escribir.<\/p>\n<p>TARDE EN SEVILLA<\/p>\n<p>La mano me da sombra sobre el papel en la mesa de madera del Bodeg\u00f3n de la Torre. \u00bfY si fuera divertido escribir? En mi nueva etapa debo estar abierto a todo y hoy en Sevilla, en un precioso cuadernito que he comprado en el Museo de Bellas Artes, me apetece escribir. Tal vez porque estoy solo, y hace raro estar solo en publico. Es como si estuvieras aburrido, fueras poco interesante y no tuvieras nada que hacer. Las personas alrededor, en grupos que conversan animadamente, te miran con recelo, o tal vez no. Quiz\u00e1 no se han percatado de que estas aqu\u00ed. Pero t\u00fa si sabes que estas y que estas solo<br \/>\nPido pescado frito acompa\u00f1ado de manzanilla. La manzanilla hace con lentitud su ben\u00e9fico efecto y r\u00e1pidamente me considero perfectamente integrado en el ambiente.<\/p>\n<p>Ha llegado m\u00e1s gente. Pero son nuevos, yo estaba antes. Ya formo parte del ambiente. Ya no necesito escribir. He encendido un puro y he pedido un caf\u00e9 y un whisky y sigo escribiendo. No s\u00e9 si por el puro o por la escritura compulsiva, los camareros me tratan con gran deferencia, deben pensar que soy un escritor o mejor aun un periodista. La inmortalizaci\u00f3n del local esta a punto de producirse.<\/p>\n<p>La copa de bal\u00f3n del whisky es enorme y de cristal muy fino, la perfecci\u00f3n de los sentidos. La cabeza empieza a notar un cierto \u201cflotamiento\u201d posiblemente la palabra no existe pero merecer\u00eda la vida. Al sentirme flotar ya no veo alrededor, me concentro en mi peque\u00f1o cuaderno y mi observaci\u00f3n se embota.<\/p>\n<p>El camarero cuenta a los de la mesa de al lado, el d\u00eda que dieron de comer a 50 chinos y al servir el caf\u00e9, los chinos empezaron a desfilar de uno en uno saludando muy educadamente. Adi\u00f3s, adi\u00f3s, buenas tardes. Que a Vd. le vaya bien. Cuando sali\u00f3 \u00e9l ultimo chino se dieron cuenta que no hab\u00edan pagado.<\/p>\n<p>No tengo prisa en irme. No hab\u00eda visto que a la derecha al fondo, hay dos cabezas tremendas de toros. Los cuernos son enormes pero su expresi\u00f3n no es fiera, porque tiene ojos simp\u00e1ticos de buena gente. Seguro que nunca cogieron a ning\u00fan torero y se fueron de esta vida sin entender porque los mataban, si no hab\u00edan hecho ning\u00fan mal a nadie. Tantos se van as\u00ed de la vida, desprevenidos, victimas de los matarifes sin cuernos aparentes que se aprovechan de sus sentimientos nobles, de su claridad de embestida y aprovechan su fuerza para lucirse y los eliminan cuando ya han sido utilizados. Me siento muy unido a los toros de mi derecha. Me identifico con ellos. Alguien se ha aprovechado de mi fuerza y luego ha entrado a matar.<\/p>\n<p>\u00bfPuede un toro rebelarse ante su suerte sin tener que embestir? \u00bfPuede salvarse sin herir? \u00bfPuede utilizar su fuerza sin matar? Vida o muerte, matar o morir. \u00bfEs esa la \u00fanica forma de entender la existencia? Los pensamientos se hacen profundos y dif\u00edciles. Me cuesta avanza. \u00bfson dilemas de fondo, complejos o es la acumulaci\u00f3n de la  manzanilla y el whisky?<\/p>\n<p>Quiero pensar que la fuerza bruta, sana, llana y directa, sin complejos ni dobles vueltas, siempre sale victoriosa, frente al subterfugio y la intenci\u00f3n disfrazada. Seguro que es as\u00ed. Los buenos siempre ganan, la bondad prevalece cuando es s\u00f3lida y reacciona con transparencia. Hay que plantar cara a los malos y no aceptar lo inaceptable, el mundo debe ser de las personas de mirada clara.<br \/>\nFin.<\/p>\n<p>Alberto sali\u00f3 del mes\u00f3n. No le apetec\u00eda volver tan pronto al hotel y se sent\u00f3 en una terraza. Se sorprendi\u00f3 a s\u00ed mismo al encontrarse cantado con un grupo de chicos universitarios \u201cSevilla tiene un olor especial&#8230;\u201d Al principio se sorprendieron, pero inmediatamente pidieron que se uniera a aquel espont\u00e1neo que tenia muy buena voz. Cuando atacaron \u201cGranada\u201d el lucimiento fue completo.<br \/>\nUna preciosa chica que podr\u00eda ser su hija se le quedo mirando con curiosidad. Alberto que se encontraba en el mejor de los mundos, le sonri\u00f3. Ten\u00eda un aire conocido. Estaba seguro de haber visto esos ojos antes. La chica se apart\u00f3 del grupo y vino a sentarse a su lado.<br \/>\n-\u201cLas apuestas se dividen entre, cantante de opera fracasado con c\u00e1ncer terminal y ejecutivo senior que se aburre despu\u00e9s de trabajar\u201d, le dijo como introducci\u00f3n.<br \/>\n-\u201cApuesta por ejecutivo retirado de vacaciones y sano y ganas\u201d<br \/>\n-\u201c\u00bfY ganas de que?<br \/>\n-\u201cNo, quiero decir que ganas la apuesta.\u201dAmbos rieron y Alberto le pregunt\u00f3 que carrera estudiaba.<br \/>\n-\u201cBellas Artes, pero tengo amigos en Empresariales de donde son todos esos.\u201d<br \/>\n-\u201cPues yo he pasado toda la tarde en el Museo de Bellas Artes\u201d<br \/>\n-\u201c\u00bfA que es una maravilla?<br \/>\n&#8211; \u201cPor supuesto que lo es. Un antiguo convento secularizado lleno de Murillos, Riveras, Vel\u00e1zquez y Grecos. Sin embargo, he descubierto que me emocionaba mas con los lienzos de un tal Francisco Barrera que viaj\u00f3 de Madrid a Sevilla a primeros del siglo XVII y tiene cuatro obras expuestas que me parecieron modernas.<br \/>\n-\u201cLo conozco, est\u00e1 en la sala VI. Barrera tiene un trazo grueso que define con firmeza objetos poco rom\u00e1nticos como jamones, tocinos o liebres\u201d -La chica parec\u00eda exaltada con el recuerdo que le evocaba ese pintor- \u201cCreo que ese trazo firme podr\u00eda haber revolucionado la pintura con un cambio que no se produjo hasta mucho despu\u00e9s posiblemente con los impresionistas. Son cuatro cuadros cada uno de una estaci\u00f3n del a\u00f1o. Que caras, que expresi\u00f3n, el viejo del invierno y los j\u00f3venes que aparecen en las dem\u00e1s estaciones. Que vida. Es como si hasta ese momento no hubiera visto nunca una expresi\u00f3n en un semblante.<br \/>\n-\u201cPero yo he descubierto algo mas: dos hechos insospechados.\u201d<br \/>\n-\u201cSorpr\u00e9ndeme, retirado de lujo\u201d le dijo con ojos llenos de iron\u00eda, haciendo un gesto de adi\u00f3s a su grupo que sal\u00eda en ese momento de la taberna.<br \/>\n-\u201cLos cuadros de Francisco Barrera, los que est\u00e1n dedicados a las cuatro estaciones del a\u00f1o, tiene escrito en la parte de abajo los meses que comprenden cada una de ellas. Pues bien, que curiosidad, noviembre que figura en el cuadro del oto\u00f1o, esta escrito correctamente. Sin embargo, el cuadro del invierno recoge dizienbre con zeta y ene. La zeta no me impresiona, pero antes de be en 1638 \u00bfse pon\u00eda una ene o una eme?<br \/>\n-\u201cCaramba, que observador. Sabes que me vas a facilitar mi pr\u00f3ximo trabajo de la Escuela\u201d<br \/>\n-\u201cSi, uno de los dos cuadros esta mal escrito\u201d.<br \/>\n-\u201cIr\u00e9 a comprobarlo. \u00bfY la segunda curiosidad?\u201d, pregunto la chica, mientras Alberto intentaba recordar donde hab\u00eda visto antes esos ojos.<br \/>\n-\u201cLa segunda: el cuadro que preside la sala m\u00e1s importante del museo es una enorme Inmaculada\u201d.<br \/>\n-\u201cLo s\u00e9\u201d.<br \/>\n-\u201cAbajo, en varios carteles se explica como en la desamortizaci\u00f3n, la Iglesia perdi\u00f3 todo su patrimonio art\u00edstico y se explican con detalle los dos cuadros de la sala. Al referirse al cuadro b\u00e1sico, el central,  a\u00f1ade una foto que curiosamente esta invertida respecto al original, lo que crea cierta confusi\u00f3n porque no hay dos, sino tres Inmaculadas en la sala.<br \/>\n-\u201cTambi\u00e9n lo comprobare y le sacare partido\u201d.<br \/>\nLa chica se levant\u00f3.<br \/>\n-\u201c\u00bfTe vas?\u201d<br \/>\n-\u201cSi, tengo que repescar al grupo. Gracias por la informaci\u00f3n. Adi\u00f3s, retirado feliz\u201d<br \/>\n-\u201cAdi\u00f3s, chica aplicada\u201d<\/p>\n<p>Alberto termin\u00f3 su copa y se quedo pensativo. Tal vez pod\u00eda haber pedido a aquella chica que se quedara, que le hiciera sentir que todav\u00eda era joven, que las cosas que contaba eran interesantes. Tal vez pod\u00eda haber recordado porque su cara le era tan familiar. De pronto como a trav\u00e9s de un t\u00fanel en el tiempo, record\u00f3 aquellos ojos. Los ten\u00eda una preciosa ni\u00f1a a la que en la playa hab\u00eda dado su primer beso. Alberto tenia 14 a\u00f1os cuando sus padres decidieron por recomendaci\u00f3n de unos amigos, cambiar su habitual lugar de vacaciones en Zarauz, por un pueblecito de pescadores en la provincia de Huelva, al que se acced\u00eda en canoa, porque no ten\u00eda carreteras. Puntaumbr\u00eda era en los a\u00f1os sesenta un para\u00edso. La playa de arena blanqu\u00edsima se perd\u00eda en el horizonte, desde los \u00faltimos chalets que eran iguales y se llamaban las tres Mar\u00edas. Todo el trasporte se hacia en burro. Las maletas al llegar se cargaban en unas angarillas para trasportarlas a las casas. Incluso algunos contrataban el servicio para llevar a los ni\u00f1os m\u00e1s peque\u00f1os a la playa cuando viv\u00edan en la zona del \u201cCerrito\u201d, un bosque de pinos sobre una gran duna natural. El sistema de trasporte con burro era \u00fanico y universal. Hab\u00eda solo dos excepciones el panadero que te llevaba el pan a domicilio y el medico, ambos dispon\u00edan de admirados caballos. Con la imaginaci\u00f3n y precariedad de la \u00e9poca, el entretenimiento mas extendido era jugar en la playa a \u201cel clavo\u201d. Se utilizaba un gran clavo que dej\u00e1ndolo caer de mil maneras destintas deb\u00eda clavarse correctamente en la arena. Un d\u00eda estaba jugando con su hermana Carmen, cuando se acerc\u00f3 una preciosa ni\u00f1a del toldo de al lado y les pidi\u00f3 jugar con ellos. Se hicieron inseparables y el \u00faltimo d\u00eda de vacaciones, a \u00faltima hora de la tarde, Alberto se atrevi\u00f3 y le cogi\u00f3 de la mano mientras paseaban por la playa y cuando se sentaron en la orilla, la bes\u00f3. Se llamaba Gloria y ten\u00eda unos ojos id\u00e9nticos a los de la chica de Bellas Artes. Siempre recordar\u00eda a Gloria porque  hab\u00eda sido su primer amor.<\/p>\n<p>-\u201cUn poco de romero, caballero\u201d. Un chaval se ha plantado ante Alberto sac\u00e1ndole de sus pensamientos. No tendr\u00e1 m\u00e1s de diez a\u00f1os, esta gordo y cae simp\u00e1tico.<br \/>\n&#8211; \u201cY \u00bfpara qu\u00e9 quiero yo el romero?\u201d<br \/>\n-\u201cLo pone sobre la mesilla, le toca las puntas y da suerte\u201d.<br \/>\n-\u201cY \u00bftu lo has probado?\u201d<br \/>\n-\u201dS\u00ed.\u201d<br \/>\n&#8211; \u201cY \u00bfTe dio suerte?\u201d<br \/>\n&#8211;  \u201cUna vez\u201d<br \/>\n-\u201dDame un ramito\u201d.<\/p>\n<p>Cuando se dirig\u00eda al hotel, al cruzar la plaza de la catedral se encontr\u00f3 de nuevo con el grupo de estudiantes y se acerc\u00f3. Al reconocerlo le animaron a unirse. Alberto declin\u00f3 la invitaci\u00f3n pero se acerc\u00f3 a la chica con la que hab\u00eda estado hablando y le pregunto:<br \/>\n-\u201cTu madre se llama Gloria\u201d<br \/>\nCon la sorpresa en la cara esta le respondi\u00f3:<br \/>\n-\u201cSi y yo tambi\u00e9n\u201d<br \/>\n-\u201c\u00bfY veraneaba en Puntaunbria?<br \/>\n-\u201cToda su vida\u201d0<br \/>\n-\u201cPues dale muchos recuerdos de Alberto. Dile que fui el que le dio el primer beso en la playa\u201d<br \/>\n-\u201c\u00bfY como lo has sabido?<br \/>\n-\u201cPor tus ojos\u201d<br \/>\nSin salir de su asombro la chica reaccion\u00f3. Se acerco a Alberto y le bes\u00f3 en la boca.<br \/>\n-\u201cAhora podr\u00e9 decir que he besado al hombre que bes\u00f3 a mi madre por primera vez\u201d<br \/>\nAlberto sorprendido y algo azorado porque todo el grupo segu\u00eda la escena con atenci\u00f3n,  le dijo:<br \/>\n-\u201cComo cambian los tiempos. Yo a tu madre la bese en la mejilla\u201d<\/p>\n<p>Se despidi\u00f3 y sigui\u00f3 su camino. Ten\u00eda la cabeza embotada, el coraz\u00f3n calido y un ramito de romero en la mano que iba a darle suerte, y mientras admiraba los Reales Alc\u00e1zares iluminados, pens\u00f3: Que tarde m\u00e1s maravillosa he pasado en Sevilla.<\/p>\n<p>Ahora sentado en el porche del chalet frente al mar, recordaba con satisfacci\u00f3n su paso por Sevilla. Hab\u00eda rele\u00eddo su manuscrito y aunque confuso e inconexo, le pareci\u00f3 que reflejaba una evoluci\u00f3n en su estado de \u00e1nimo. En su permanente b\u00fasqueda de ideas para el futuro, en su viaje de Sevilla a Almer\u00eda, hab\u00eda decidido matricularse el pr\u00f3ximo curso en alguna carrera universitaria relacionada con el Arte o tal vez Periodismo. Sin embargo, este prop\u00f3sito fue producto de la euforia moment\u00e1nea ya que a los dos d\u00edas de llegar le pareci\u00f3 absolutamente fuera de lugar.<\/p>\n<p>Su plan de vida en el chalet le llevaba todas las ma\u00f1anas a dar una vuelta en el velero que ten\u00eda amarrado en el Puerto Deportivo. Sin apasionarle, le gustaba la vela y aunque siempre se alegraba de ir, le costaba cierto esfuerzo por las ma\u00f1anas todo el trabajo de los preparativos.<\/p>\n<p>Aparte de la vela y hacer la compra, el resto del tiempo lo pasaba en casa leyendo. El d\u00eda anterior hab\u00eda terminado un best seller de John Grisham muy entretenido. Ahora sentado en la duermevela de la sobremesa iba a iniciar un libro que le hab\u00eda regalado su hija Marty, recomend\u00e1ndole que no dejara de leerlo en estos d\u00edas. Al abrirlo vio una dedicatoria manuscrita. \u201cPara mi padre, del que me siento orgullosa porque afronta cada cambio como una nuevo reto. Marta\u201d. Alberto sent\u00eda adoraci\u00f3n por su hija, pero no hab\u00eda hablado mucho con ella para evitar que sus problemas pudieran influirla. Se hizo el prop\u00f3sito de remediarlo cuando volviera a casa. Y empez\u00f3 a leer El Alquimista, de Pablo Coelho y la simbolog\u00eda del libro se fue apoderando de \u00e9l hasta hacerle leer y releer algunos trozos como si fuera un breviario de meditaci\u00f3n religiosa, como si contuviera todas las preguntas que \u00e9l necesitaba hacerse y quiz\u00e1 alguna de las repuestas. Cuando lo termino eran las dos de la madrugada, hab\u00eda le\u00eddo el libro de un tir\u00f3n, solo lo dej\u00f3 para encender la luz el\u00e9ctrica y coger unas almendras cuando anocheci\u00f3. A media tarde recordaba alg\u00fan momento en el que hab\u00eda estado dormido, pero todo hab\u00eda sido un continuo sin fisuras, pasaba de la duermevela a la lectura y de la lectura a reflexionar, no estaba muy seguro si despierto o dormido. Cuando ley\u00f3: \u201ctodos los dem\u00e1s saben exactamente como debemos vivir nuestra vida y nunca tienen idea de c\u00f3mo deben vivir sus propias vidas\u201d pens\u00f3 que solo nunca encontrar\u00eda la soluci\u00f3n, que aunque su fuerza de voluntad y su capacidad de an\u00e1lisis fueran importantes siempre tendr\u00eda la dificultad del autoan\u00e1lisis y que necesitar\u00eda siempre preguntar a otros. Su mujer le hab\u00eda insistido varias veces para que fuera a ver a un psic\u00f3logo, \u00e9l se hab\u00eda resistido y lo seguir\u00eda haciendo, porque no necesitaba una ayuda profesional, necesitaba sencillamente que personas que le conoc\u00edan pudieran contrastar los avances que \u00e9l iba haciendo.<\/p>\n<p>El libro contaba la historia de un muchacho que buscaba realizar sus sue\u00f1os, y c\u00f3mo distintas personas le iban ayudando en su camino. Cuando Alberto ley\u00f3 que la mayor mentira del mundo es que \u201cen un determinado momento de nuestra existencia perdemos el control de nuestras vidas y est\u00e1s pasan a ser gobernadas por el destino\u201d, empez\u00f3 a pensar que tal vez \u00e9l hab\u00eda perdido el control de su vida hacia mucho tiempo y que la salida de la Compa\u00f1\u00eda era una ocasi\u00f3n \u00fanica para reflexionar en lo que quer\u00eda hacer. En lo que realmente quer\u00eda hacer. Un poco mas adelante en el libro le daban la soluci\u00f3n. Las personas deb\u00edan buscar su leyenda personal, aquello que siempre desearon hacer. Cuando se es joven todo se ve claro, todo es posible y no se tiene miedo a so\u00f1ar y a desear todo aquello que nos gustar\u00eda hacer con nuestras vidas. Luego el tiempo parece que va apart\u00e1ndonos de la idea que nosotros ten\u00edamos de nuestro propio destino. Alberto, enfebrecido, pensaba que su soluci\u00f3n seria encontrar de nuevo que es lo que \u00e9l quiso hacer cuando era joven. Fue tambi\u00e9n una revelaci\u00f3n descubrir los peligros que le apartaban de su objetivo personal, hab\u00eda riesgos de mucho peso, como podr\u00edan ser la posici\u00f3n social, el dinero o el poder. Es cierto que el trabajo que hab\u00eda realizado en los \u00faltimos 15 a\u00f1os le hab\u00eda dado las tres cosas. Hab\u00edan sido tentaciones fuertes y hab\u00eda ca\u00eddo en ellas con gusto. El triunfador es un hombre bien recibido en todas partes, tanto en c\u00edrculos familiares como de amistades, le invitan a fiestas, participa en reuniones con personas importantes, y se le escucha con atenci\u00f3n cuando interviene en cualquier conversaci\u00f3n. El dinero no le hab\u00eda faltado. Sin ser avaricioso ni ambicioso, hab\u00eda sido muy agradable tener siempre m\u00e1s de lo necesario. Incluso se hab\u00eda permitido el lujo de comprar una cierta tranquilidad de conciencia dando fuertes donativos, incluso llamativos, con una parte de lo que le sobraba. Y por ultimo, hab\u00eda disfrutado del poder sin ostentaci\u00f3n, sin exageraci\u00f3n, sin imposici\u00f3n, pero sab\u00eda que lo que \u00e9l dijera tendr\u00eda que ser aceptado. Le bastaba muchas veces una simple mirada para que el interlocutor reculara. Hab\u00eda impuesto su voluntad y su criterio no solamente a sus m\u00e1s de mil empleados, sino a los proveedores e incluso a algunos colegas competidores. Se hab\u00eda creado un mundo ficticio, en el que la practica totalidad de las personas con las que tenia contacto le respetaban como un ser superior.  S\u00ed, esa era la palabra: superior, puesto que pod\u00eda hacer su voluntad e imponer su criterio. \u00bfLe hab\u00edan apartado esos peligros, posici\u00f3n, dinero y poder de los que hab\u00eda disfrutado tan ampliamente, de su destino personal? Alberto sospechaba que s\u00ed, aunque no sabia muy bien cual hab\u00eda sido nunca su objetivo personal. O quiz\u00e1, su objetivo personal hab\u00eda sido precisamente tener una posici\u00f3n de poder respecto a los dem\u00e1s y por eso estaba ahora tan desconcertado, porque le hab\u00edan privado de lo que era su autentico destino. Y \u00bfsi fuera as\u00ed? y \u00bfsi esa posici\u00f3n fuera imposible de reconquistar?, \u00bfestar\u00eda condenado a la desesperanza el resto de mi vida? Alberto pasaba de la euforia a la decepci\u00f3n sin soluci\u00f3n de continuidad.<\/p>\n<p>Otro pasaje del libro le hizo reflexionar sobre el tiempo. \u201cLo \u00fanico que existe es el presente. El pasado ya no existe\u201d. Bien lo sab\u00eda Alberto aunque intentaba en momentos de debilidad aferrarse a \u00e9l, \u201cy el futuro no lo ves,- se dec\u00eda-, porque tienes que escribirlo t\u00fa. Solo existe el presente que hoy condicionar\u00e1 mi futuro, pero el futuro ser\u00e1 una continuaci\u00f3n de presentes, cada uno de ellos capaces de condicionar su futuro\u201d. Le vino a la cabeza la idea del Camino de Santiago como un camino permanente. Hab\u00eda disfrutado enormemente haciendo el Camino y sabiendo perfectamente que no quer\u00eda llegar, es m\u00e1s alegr\u00e1ndose de haberlo dejado a la mitad, para evitarse la gran decepci\u00f3n al final. Porque el final del Camino es la muerte. As\u00ed pues lo importante era estar en el camino, como lo importante era estar en la vida, como lo importante era estar vivo.<br \/>\nUn poco mas adelante el joven protagonista del libro que Alberto hab\u00eda devorado, se dec\u00eda a s\u00ed mismo que no pod\u00eda apresurarse ni impacientarse, que si actuaba as\u00ed terminar\u00eda no viendo las se\u00f1ales que Dios hab\u00eda puesto en su camino. En definitiva, pensaba Alberto, lo estaba haciendo bien, se estaba dando tiempo suficiente para reflexionar, para considerar todas las posibilidades. Deb\u00eda seguir haci\u00e9ndolo as\u00ed sin tener miedo a que pasara el tiempo. Aunque hombre convencido en que existe una vida despu\u00e9s de la muerte, no ve\u00eda de ninguna forma la mano de Dios detr\u00e1s del tremendo golpe que le hab\u00eda supuesto la salida de la Compa\u00f1\u00eda, pero evidentemente deb\u00eda incorporar la idea de trascendencia dentro de su reflexi\u00f3n personal.<\/p>\n<p>Sin cerrar la casa y en plena oscuridad, fue hacia la playa y se sent\u00f3 al borde del mar. Sobre el negro cielo sin luna, las estrellas brillaban con especial fuerza. Siempre le hab\u00edan intrigado y casi apasionado los misterios del Universo, de las dimensiones y las distancias. Sent\u00eda que su inteligencia era limitada para comprender misterios tan inexplicables como que alguno de aquellos puntos brillantes, hiciera miles o quiz\u00e1 millones de a\u00f1os que ya no exist\u00edan. Cuando estaba dominado por aquella sensaci\u00f3n de paz y de inmensidad, le pareci\u00f3 ver a lo lejos una sombra. Avanzaba hacia \u00e9l tambale\u00e1ndose. Alberto sinti\u00f3 un miedo cerval, se puso de pie y se prepar\u00f3 para salir corriendo hacia la casa. Anduvo unos pasos y se volvi\u00f3, la sombra segu\u00eda avanzando despacio. Ya pod\u00eda distinguirse su contorno. Era un hombre grande y alto, de raza negra. Alberto volvi\u00f3 a iniciar su camino y a su espalda oy\u00f3 una voz gutural que dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u201cFavor, pan. Favor, pan.\u201d<\/p>\n<p>El d\u00eda siguiente amaneci\u00f3 precioso, en el puro azul del cielo sin una sola nube. El sol estaba alto cuando Alberto termin\u00f3 de desayunar en el porche. Se dirigi\u00f3 silenciosamente hacia el dormitorio del hombre al que hab\u00eda cobijado la noche anterior, entreabri\u00f3 la puerta y vio que dorm\u00eda profundamente. Volvi\u00f3 al porche y espero.<\/p>\n<p>No hab\u00eda conseguido mucha informaci\u00f3n de aquel enorme hombre negro. Med\u00eda cerca de 1,90 y era ancho de espaldas aunque, estaba muy delgado. Hab\u00eda cre\u00eddo entenderle un nombre que se parec\u00eda a Kim. No hablaba nada de ingles. Lo \u00fanico que era claro es que estaba muerto de fr\u00edo y de hambre. Todav\u00eda Alberto se maravillaba del coraje que hab\u00eda tenido de llevarlo a su casa. Deb\u00eda estar muy raro porque unos meses antes jam\u00e1s se le hubiera ocurrido acoger a una persona en esas condiciones. Le arrop\u00f3 con dos mantas y le dio agua y pan, mientras calentaba una sopa de sobre y abr\u00eda unas latas. El hombre comi\u00f3 vorazmente pero hizo caso cuando Alberto le indico con se\u00f1as que comiera despacio. Cuando se hubo saciado y pareci\u00f3 recuperado, le hab\u00eda llevado a la ducha y le hab\u00eda facilitado ropa suya. Cuando sali\u00f3 de la ducha, Alberto no pudo reprimir una sonrisa ante aquel negrazo al que sus pantalones le llegaban a la mitad de la pantorrilla y su camiseta parec\u00eda a punto de explotar bajo los pectorales. El hombre se dejo acompa\u00f1ar a un dormitorio como si fuera un cordero y pr\u00e1cticamente cay\u00f3 sin sentido sobre la cama.<br \/>\nAlberto hab\u00eda dormido mal, ten\u00eda toda la sensaci\u00f3n de riesgo de lo que hab\u00eda hecho. Hab\u00eda acogido a una persona que seguramente hab\u00eda entrado ilegalmente en el pa\u00eds, de la que no sab\u00eda absolutamente nada, y que pod\u00eda ser un asesino\u2026 y sin llegar tan lejos que podr\u00eda tener un problema grave de salud y habr\u00eda que llevarle a una cl\u00ednica. Sin embargo, nada de eso parec\u00eda, el hombre era manso como las ovejas y una vez que durmiera seguramente estar\u00eda recuperado.<\/p>\n<p>Alberto estaba intentando empezar un nuevo libro, una novela hist\u00f3rica ambientada en una investigaci\u00f3n sobre la b\u00fasqueda del Santo Grial, pero no consegu\u00eda concentrarse en la lectura, estaba inquieto por la persona que hab\u00eda acogido. Vio pasar, como otros d\u00edas, el coche de la Guardia Civil por delante de su chalet. Como siempre, les hab\u00eda saludado, pero hoy r\u00e1pidamente hab\u00eda centrado su vista en el libro con una enorme sensaci\u00f3n de culpabilidad,<\/p>\n<p>Sobre las cuatro de la tarde el hombre se present\u00f3 delante de \u00e9l. No dijo nada, no hizo nada, se quedo de pie esperando. Le llev\u00f3 a la cocina y le puso delante todas sus reservas y el hombre comi\u00f3 con moderaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s sentados en la cocina el hombre dijo en espa\u00f1ol:<br \/>\n-\u201cMi nombre es Akim. Yo gracias de tu comida. Yo a Sevilla\u201d<br \/>\n-\u201cYo me llamo Alberto. \u00bfCual es tu idioma?\u201d<br \/>\n-\u201cWolof. Tambi\u00e9n franc\u00e9s\u201d.<br \/>\nAlberto ten\u00eda un conocimiento del franc\u00e9s suficiente para una conversaci\u00f3n. As\u00ed que se dirigi\u00f3 a Akim en franc\u00e9s.<br \/>\n-\u201cPodemos hablar en franc\u00e9s. Pero habla despacio. \u00bfComo has llegado?\u201d<br \/>\nAkim en un franc\u00e9s muy cerrado le contest\u00f3:<br \/>\n-\u201cUn barco nos dejo en la costa lejos, porque la polic\u00eda nos hab\u00eda localizado. Yo he nadado muchas horas\u201d<br \/>\n-\u201c\u00bfVen\u00edais muchas personas en el barco?<br \/>\n-\u201cS\u00ed, muchas. Hab\u00eda tambi\u00e9n mujeres y algunos ni\u00f1os. Yo les dije que mejor no embarcar mujeres, pero no me hicieron caso\u201d<br \/>\n-\u201c\u00bfEl barco se hundi\u00f3?<br \/>\n-\u201cNo, no. El barco estaba bien, pero nos localiz\u00f3 la polic\u00eda y un grupo grande de hombre nos tiramos al mar.<br \/>\n-\u201cEsta bien, luego ir\u00e9 al pueblo a ver si me entero de algo. \u00bfQuieres ir a Sevilla?<br \/>\n-\u201cSi, tengo un amigo all\u00ed.<br \/>\n-\u201cPero como vas a ir. \u00bfTienes dinero?\u201d<br \/>\n-\u201cTengo poco dinero, pero bastante.<br \/>\n-\u201cYo te ayudare\u201d<\/p>\n<p>Akim se puso de pie y dijo \u201cVamos\u201d. Se fue a la entrada y cogi\u00f3 un peque\u00f1o hatillo que hab\u00eda dejado el d\u00eda anterior. Alberto lo alcanz\u00f3 y lo llevo nuevamente al dormitorio y le se\u00f1alo la cama. Le hizo un gesto de que durmiera. Despu\u00e9s fue al supermercado y compro conservas, fiambres y pan, y se inform\u00f3 de los horarios de los autobuses. Efectivamente en Garrucha el pueblo m\u00e1s cercano, comentaban en las tiendas que la Guardia Civil, hab\u00eda rescatado la patera con 40 personas a bordo y que hab\u00edan recogido cinco cad\u00e1veres en las playas, ahogados. No sab\u00edan cuantas personas se hab\u00edan lanzado al mar. Cuando volvi\u00f3 a la casa, Akim segu\u00eda sentado con una mirada inexpresiva. Anocheci\u00f3 y cenaron juntos en la cocina, le entreg\u00f3 una bolsa con todos los alimentos que hab\u00eda comprado para \u00e9l.<\/p>\n<p>-\u201cSon para ti, para el viaje\u201d y para que lo entendiera le acompa\u00f1\u00f3 hasta que los meti\u00f3 en su hatillo, una especia de mochila enorme desgastada. Durante la cena, Alberto hablando muy lentamente con su franc\u00e9s oxidado coment\u00f3:<br \/>\n-\u201cEstoy contento de poderte ayudar- Akim asinti\u00f3 con la cabeza- Pero me pregunto si te ha merecido la pena todos los esfuerzos para llegar hasta aqu\u00ed.<br \/>\n-\u201cYo estoy muy contento de estar aqu\u00ed. Lo consegu\u00ed esta vez.<br \/>\n-\u201c\u00bfYa lo hab\u00edas intentado?<br \/>\n-\u201cSi y me devolvieron a Senegal. Por eso yo debo de estar oculto\u201d.<br \/>\n-\u201cDe acuerdo. Ya te he dicho que te ayudare. Te sacare un billete de autob\u00fas para Sevilla. \u00bfPero dime tienes familia?<br \/>\n-\u201cMis padres y seis hermanas. Tambi\u00e9n tengo una novia\u201d.<br \/>\n-\u201cY porque has venido, arriesgando la vida. \u00bfTan mal estabas?<br \/>\n-\u201cEn mi pa\u00eds no hay ninguna posibilidad. Es un pa\u00eds pobre y cada vez las cosechas son perores. No hay trabajo. No hay oportunidades. La gente pasa hambre\u201d.<br \/>\n-\u201cY que esperas hacer aqu\u00ed\u201d.<br \/>\n-\u201cPuedo ser mec\u00e1nico o alba\u00f1il, y tengo un amigo en Sevilla que me ayudara a buscar trabajo\u201d.<br \/>\n-\u201c\u00bfY piensas volver?\u201d<br \/>\n-\u201cNo lo s\u00e9. Ahora solo quiero llegar a Sevilla y encontrar un trabajo\u201d.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la cena volvi\u00f3 a ponerse de pie y dijo \u201cvamos\u201d. Una vez m\u00e1s Alberto le llevo al dormitorio y le se\u00f1al\u00f3 la cama.<\/p>\n<p>-\u201cAkim, aqu\u00ed estas seguro. Aprovecha para recuperar fuerzas. No tengas prisa y descansa\u201d<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente prepar\u00f3 una bolsa de viaje con las ropas m\u00e1s amplias que tenia y despu\u00e9s de desayunar le indic\u00f3 con gestos que metiera en ella todas sus pertenencias. Cuando hubo terminado fue Alberto el que le dijo \u201cVamos\u201d. Lo llevo al coche y entonces se dio cuenta de que Akim iba descalzo. Como sus zapatos no le serv\u00edan se acerc\u00f3 a una tienda de la playa y compro dos pares de zapatillas del mayor tama\u00f1o posible. Aunque el autob\u00fas a Sevilla pasaba por Vera, un pueblo grande cercano a la playa,  Alberto prefiri\u00f3 llevarle a Almer\u00eda capital para evitar alg\u00fan posible control en las proximidades del sitio donde hab\u00eda llegado la patera.  En la estaci\u00f3n de autobuses le saco un billete y se lo entreg\u00f3 con 300 \u20ac y una tarjeta con su nombre, direcci\u00f3n y tel\u00e9fono.<br \/>\n-\u201dSi alguna vez me necesitas, ll\u00e1mame a este tel\u00e9fono\u201d<br \/>\n-\u201cMerci beaucoup\u201d agradeci\u00f3 Akim<br \/>\n-\u201cUna ultima cosa\u201d le dijo Alberto bajando la voz\u201d qu\u00edtate esa expresi\u00f3n de culpabilidad que llevas en la cara\u201d<br \/>\nAkim asinti\u00f3 mientras sub\u00eda al autob\u00fas.<br \/>\nAlberto lo acompa\u00f1\u00f3  hasta que el autob\u00fas sali\u00f3.<\/p>\n<p>Al volver al chalet de la playa Alberto se sinti\u00f3 muy animado. Hab\u00eda vencido muchos miedos y prejuicios haciendo lo que hab\u00eda hecho, y, sin embargo, tambi\u00e9n se sent\u00eda culpable por no haber hecho m\u00e1s por aquel hombre. Pens\u00f3 que Akim le hab\u00eda ayudado mucho. Hab\u00eda vivido su paso por la casa como una aventura y le hab\u00eda permitido olvidarse de sus miedos y sus incertidumbres y sentir el enorme placer de ser \u00fatil e importante para alguien. La experiencia vivida le hacia relativizar todos sus problemas.  Tambi\u00e9n, deb\u00eda reconocerlo, sent\u00eda el placer de haber hecho algo prohibido. Que desesperaci\u00f3n deb\u00eda tener Akim para dejar su pueblo y su pa\u00eds, y hacer un viaje lleno de incertidumbres en el que arriesgaba la vida para buscar un futuro mejor. S\u00ed, efectivamente, la aventura de Akim daba sentido a muchas cosas. Alberto se avergonzaba de su falta de car\u00e1cter para afrontar sus problemas, o su falta de inteligencia para analizarlos pr\u00e1cticamente y darles la importancia que ten\u00edan. Todo depend\u00eda, sin embargo, de las situaciones, pues \u00e9l hab\u00eda sido siempre un luchador y muy probablemente si hubiera nacido en una peque\u00f1a aldea del centro de \u00c1frica habr\u00eda sido de los que cogen \u201cla patera\u201d. Para coger la patera, hay que ser emprendedor y arriesgado, hay que ser de los que m\u00e1s empuje tienen. Se pregunt\u00f3 porque no queremos que vengan, si son los mejores. Tal vez en su tiempo libre \u00e9l podr\u00eda echar una mano y poner su peque\u00f1o grano de arena para colaborar en este enorme drama humano.<\/p>\n<p>Recordaba ahora una ponencia que present\u00f3 en un congreso sobre deslocalizaci\u00f3n, en la que mantuvo frente a todas las posturas negativas de sus colegas, que la deslocalizaci\u00f3n era un magnifico sistema para crear puestos de trabajo y evitar la inmigraci\u00f3n ilegal. S\u00ed, quiz\u00e1 \u00e9l pudiera hacer algo, algo tambi\u00e9n para concienciar a la sociedad, para proponer soluciones. Podr\u00edan establecerse escuelas para que por lo menos los que llegaran hablaran el idioma y tuvieran un m\u00ednimo de formaci\u00f3n profesional, y los que pasaran los ex\u00e1menes tendr\u00edan su visado autorizado, y podr\u00edan venir con sus familias y hasta podr\u00edan inscribirse en las oficinas de empleo. Alberto so\u00f1aba despierto. \u201cNo seas ambicioso, se dijo, pero cuando vuelvas a Madrid intenta hacer algo\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Capitulo XII BUSCANDO EL CAMINO La playa de Vera en la costa almeriense es de arena y tiene varios kil\u00f3metros desde Garrucha a Villaricos. La urbanizaci\u00f3n Puerto Rey iniciada por ciudadanos belgas hace m\u00e1s de 50 a\u00f1os, tiene a\u00fan una serie de chalets muy agradables en la primera l\u00ednea de la playa. 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