{"id":86,"date":"2011-02-06T21:55:42","date_gmt":"2011-02-06T19:55:42","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscobetes.com\/?p=86"},"modified":"2015-05-11T03:36:53","modified_gmt":"2015-05-11T01:36:53","slug":"el-desahucio-del-rey-del-mundo-capitulo-viiiya-no-tengo-que-volver","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscobetes.com\/?p=86","title":{"rendered":"El desahucio del Rey del Mundo. Cap\u00edtulo VIII. Ya no tengo que volver."},"content":{"rendered":"<p>A la vuelta del Camino de Santiago, Alberto volvi\u00f3 a su vida habitual. Dentro del acuerdo de salida, se hab\u00eda previsto que estar\u00eda dos meses m\u00e1s a disposici\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda para conseguir un traspaso de poderes suave y sin incidencias. Desde el primer d\u00eda de su vuelta se dio cuenta de la inutilidad de su funci\u00f3n a partir de ese momento. Roland se hab\u00eda hecho cargo de la gesti\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda, y claramente \u00e9l ya no era necesario. Asisti\u00f3 a multitud de comidas organizadas de forma espont\u00e1nea por los empleados y colaboradores. Agradec\u00eda mucho todas estas muestras de afecto y reconocimiento pero ve\u00eda con claridad que no eran m\u00e1s que los actos finales del drama que \u00e9l estaba viviendo.<\/p>\n<p>Se hizo con una informaci\u00f3n completa de todas las franquicias que funcionaban en el pa\u00eds y pasaba las horas en el despacho analiz\u00e1ndolas una a una. Despu\u00e9s de mucho darle vueltas, llego a la conclusi\u00f3n de que no se ve\u00eda gerenciando un MacDonals o montando una tienda de Coronel Tapioca, ni una academia de idiomas.<\/p>\n<p>Envi\u00f3 su curriculum vitae a todos los \u201chead hunters\u201d del pa\u00eds. Hasta que un d\u00eda, invit\u00f3 a comer a Marcos P\u00e9rez, socio de Royal&amp;Bradley, una de las compa\u00f1\u00edas de \u201chead hunting\u201d m\u00e1s importantes y con la que hab\u00eda trabajado como cliente con cierta frecuencia. El almuerzo fue muy agradable, pues hacia a\u00f1os que se conoc\u00edan y hab\u00edan trabajado juntos en la selecci\u00f3n de algunos de los directivos que actualmente trabajaban en la Compa\u00f1\u00eda.<br \/>\nA los postres, le plante\u00f3 la pregunta directamente:<br \/>\n-\u00bfQu\u00e9 posibilidades tengo de encontrar un nuevo puesto de Director General en una Compa\u00f1\u00eda de la competencia?<br \/>\n-\u201cPor los a\u00f1os que hace que nos conocemos\u201d, le dijo Marco, \u201ccreo que te debo una respuesta sincera. A tu edad Alberto o eres primer ejecutivo o estas prejubilado. Los puestos de primeros ejecutivos se cuentan con los dedos de las dos manos en tu sector, y todos ellos, como en tu caso, han sido cubiertos por promoci\u00f3n interna. Mi consejo es que disfrutes de la vida, y no te amargues esperando un imposible\u201d.<br \/>\n-\u201cPero, \u00bfdonde va una econom\u00eda, un pa\u00eds, una sociedad que prescinde alegremente del talento y de la experiencia, y no tiene siquiera previstos mecanismos de colaboraci\u00f3n para que pudieran seguir participando, aportando la menos una parte de lo que saben al desarrollo de todos?\u201d<br \/>\n-\u201cPara eso no tengo respuesta\u201d, le respondi\u00f3 Marcos.<\/p>\n<p>Alberto volvi\u00f3 al despacho, dict\u00f3 una carta de despedida a todos sus conocidos, las firmo y le dijo a Sonia que si le necesitaban le llamaran al m\u00f3vil, pero que \u00e9l no pensaba volver a aparecer por el despacho.<\/p>\n<p>El d\u00eda siguiente se levant\u00f3 a la hora habitual, se puso el traje y sali\u00f3 de casa y en lugar de ir a la oficina estuvo visitando todos los museos y las exposiciones que encontr\u00f3 abiertos.<br \/>\nPor la noche, se arm\u00f3 de valor, y le dijo a Marta, su mujer:<br \/>\n-\u201cA partir de ma\u00f1ana no voy a volver a la oficina\u201d.<br \/>\nAliviado, se meti\u00f3 en el peque\u00f1o despacho que tenia en casa con una botella de whisky para intentar imaginarse como seria el d\u00eda siguiente, el primer d\u00eda del resto de su vida.<br \/>\nMarta dejo pasar una hora antes de entrar en el despacho. Lo ve\u00eda sufrir y no sab\u00eda como ayudarle. Confiaba en que el alcohol pudiera aplacar un poco su desaz\u00f3n.<br \/>\nMarta Rodr\u00edguez del Castillo hab\u00eda nacido en Madrid, hija de un empresario naviero santanderino, y acababa de cumplir 50 a\u00f1os. Se hab\u00edan conocido a trav\u00e9s de su amiga Carmen, hermana menor de Alberto, en una vacaciones de \u00e9ste mientras hacia su master en Estados Unidos. Al a\u00f1o se casaron y se fueron a vivir a Nueva York. Recordaba aquellos dos a\u00f1os como los m\u00e1s felices de su vida. Descubrieron juntos un pa\u00eds maravilloso, f\u00e1cil para todo. Los parques naturales les dejaron im\u00e1genes imborrables para siempre. Viajaron hasta la costa oeste, durante un mes, alternando los aviones con grandes recorridos en coche. Todo era aventura, todo era descubrir. All\u00ed naci\u00f3 su primer hijo, Jacinto, nombre que le pusieron por el padre de Marta, ante la insistencia de Alberto. Jacinto ahora era un brillante joven que hab\u00eda conseguido su ingreso en la Escuela Diplom\u00e1tica. Cuando volvieron de Estados Unidos, Marta sac\u00f3 unas oposiciones de funcionaria del Ministerio de Hacienda. Hab\u00eda disfrutado de excedencias prolongadas cuando nacieron sus otros dos hijos, Marta, a la que desde muy peque\u00f1a llamaron Marty, y Lu\u00eds, pero hab\u00eda vuelto con gusto al Ministerio cuando estos empezaron a ir al colegio. Sus cincuenta a\u00f1os no hab\u00edan marchitado su figura y segu\u00eda siendo una mujer atractiva, morena, de facciones aguile\u00f1as y con unos grandes ojos de color mostaza que trasmit\u00edan paz a todos los que estaban a su alrededor. Era una mujer alegre, siempre positiva, disfrutando de todas las cosas buenas que la vida le hab\u00eda dado. Cuando lo pensaba ahora, la salida de Alberto, su cese, era el primer gran disgusto que hab\u00eda tenido. Amaba a su marido y sufr\u00eda sin saber como poder ayudarle.<br \/>\nAlberto hab\u00eda sido toda su vida un hombre fuerte, reflexivo, que sabia marcarse las metas y conseguirlas, y ella estaba convencida de que por muy duro que fuera el golpe conseguir\u00eda superarlo. Hac\u00eda ya m\u00e1s de dos a\u00f1os que lo ve\u00eda mal. Lo hab\u00eda notado tenso, crispado e incluso sus relaciones se hab\u00edan resentido, seguramente ve\u00eda la amenaza y no sab\u00eda muy bien como combatirla. Se hab\u00eda encerrado en s\u00ed mismo y ahora que sus peores presagios se hab\u00edan confirmado, le parec\u00eda especialmente dif\u00edcil restablecer el contacto. A Marta le cost\u00f3 mucho entrar en aquel despacho, porque no sab\u00eda que reacci\u00f3n iba a tener Alberto. Echado sobre la mesa, la botella mediada, la recibi\u00f3 mal.<br \/>\n-\u201cNo pod\u00e9is dejarme en paz ni un minuto, no es mucho pedir \u00bfcreo yo?\u201d.<br \/>\n-\u201cTe traigo un poco de hielo y me gustar\u00eda hablar\u201d, dijo Marta con suavidad cerrando la puerta y sent\u00e1ndose a su lado.<br \/>\n-\u201cHablar de qu\u00e9, de lo est\u00fapido que he sido que no me he dado cuenta de c\u00f3mo me han exprimido durante quince a\u00f1os, ni de que me iban a tirar a la calle\u201d.<br \/>\nMarta lo conoc\u00eda bien y no intento aplacarle.<br \/>\n-\u201cLa verdad\u201d, dijo, \u201ces que jam\u00e1s pens\u00e9 que Peter o Roland pudieran hacerte esto, han actuado como aut\u00e9nticos sinverg\u00fcenzas, aprovech\u00e1ndose de todo tu esfuerzo, teni\u00e9ndote enga\u00f1ado hasta el ultimo momento.\u201d<br \/>\n-\u201cLo que no consigo es entender porqu\u00e9. Me lo repito una y otra vez. Por qu\u00e9, por qu\u00e9\u2026 La sociedad iba bien, las perspectivas eran buenas\u2026 \u201d<br \/>\n-\u201cPorque en esta vida cada uno mira para si, y tu has sido tan inocente que has vivido como si la empresa fuera tuya\u201d.<br \/>\n-\u201c\u00bfEs eso un error? Yo creo que no hay otra forma de liderar un proyecto y lo volver\u00eda a hacer. Solo comprometi\u00e9ndose al 100% se pueden sacar las empresas adelante\u201d<br \/>\n-\u201cSi, pero tu hab\u00edas olvidado que participabas en un proyecto que no era tuyo. Tenias un papel importante, si quieres decisivo, pero tu vida no pod\u00edas hipotecarla totalmente, que era un destino temporal y veo, por lo mal que estas, que tu eso no lo tenias claro\u201d, respondi\u00f3 Marta, hablando casi en un susurro.<br \/>\nAlberto se sorprendi\u00f3 a si mismo, diciendo:<br \/>\n-\u201cHombre, tampoco nos hemos quedado tan mal\u201d.<br \/>\n-\u201cPor supuesto, pero con todo\u201d a\u00f1adi\u00f3 Marta satisfecha por el cambio de actitud de su marido \u201clo \u00fanico que pido es que les hagan a los dos  lo mismo que ellos te han hecho a ti\u201d.<br \/>\n&#8211; \u201cJes\u00fas me dijo, cuando hicimos el Camino de Santiago que mi problema es que solo miro hacia atr\u00e1s\u201d<br \/>\n-\u201cQue listo es Jes\u00fas, creo que en esta nueva etapa podr\u00e1 ayudarte mucho\u201d dijo muy convencida Marta.<\/p>\n<p>Hablaron durante horas, sentados en aquellas incomodas sillas, Alberto intentando imaginarse el futuro y sacando con cruda sinceridad todos sus miedos, y Marta trat\u00e1ndole con dulzura, d\u00e1ndole seguridad, mas madre que esposa en aquel momento.<\/p>\n<p>-\u201cDel tema econ\u00f3mico no te preocupes, aunque bajan nuestros ingresos tenemos mas que suficiente para vivir sin problemas. Los chicos ya casi no nos necesitan. Jacinto ingresara en breve en la Escuela Diplom\u00e1tica, Marty ya ha acabado su carrera y a Lu\u00eds no le quedan mas que dos a\u00f1os para terminar e independizarse.\u201d<br \/>\n-\u201cS\u00ed, es una suerte que nos llegue en un momento en el que dentro de nada nos quedaremos los dos solos y nuestros gastos disminuir\u00e1n\u201d coment\u00f3 Alberto, descubriendo que sus hijos de pronto se hab\u00edan hecho mayores y que faltaba muy poco para que se independizaran econ\u00f3micamente.<br \/>\n-\u201cDe ese tema olvidate. Lo importante es que t\u00fa llenes tu tiempo con cosas que te gusten, debes recuperar la colecci\u00f3n de monedas, antes te gustaba escribir\u2026 \u00bfPorque no vuelves a pintar?<br \/>\n-\u201cEstaba pensando en ocuparme de la finca de Ciudad Real\u201d.<br \/>\nLa finca era una herencia de Marta, no llegaba a las 50 hect\u00e1reas y no necesitaba mucha ocupaci\u00f3n, pero a Alberto siempre le hab\u00eda encantado el campo.<br \/>\n-\u201cEs una magnifica idea. \u00bfPor qu\u00e9 no te acercas ma\u00f1ana y charlas un rato con Pepe el encargado?<br \/>\n-\u201cSi eso har\u00e9. Te acuerdas la zona de vi\u00f1a a la derecha de la casa, siempre he pensado que se podr\u00eda ampliar y hacer un vinito razonable\u201d, diciendo esto Alberto sinti\u00f3 un gran alivio. De pronto descubri\u00f3 que para imaginarse su futuro en los pr\u00f3ximos 20 a\u00f1os hab\u00eda que hacer el plan del d\u00eda siguiente y ese ya lo ten\u00eda.<\/p>\n<p>No olvidar\u00eda nunca el mal rato que hab\u00eda pasado justo antes de entrar su mujer, imagin\u00e1ndose que toda su vida anterior hab\u00eda sido un periodo en el que hab\u00eda conseguido enga\u00f1ar a todo el mundo pero que, en el fondo, \u00e9l era un pobre tipo que no sabia como enfrentarse a la realidad. Era un hombre d\u00e9bil, solo, triste, tratado injustamente, y sin ninguna capacidad de reaccionar. Dentro sent\u00eda solo una herida que el alcohol no lograba suavizar. A lo largo de aquella conversaci\u00f3n pausada, que se fue orientando de forma natural hacia los nuevos proyectos, Alberto sinti\u00f3 que recuperaba una relaci\u00f3n perdida con Marta, y pens\u00f3 que a pesar de su independencia iba a necesitar mucha ayuda de ella para superar este tremendo choque. Marta le cogi\u00f3 del brazo y le llev\u00f3 suavemente hacia el dormitorio donde hicieron el amor recuperando la ternura que hab\u00edan perdido mucho tiempo atr\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A la vuelta del Camino de Santiago, Alberto volvi\u00f3 a su vida habitual. Dentro del acuerdo de salida, se hab\u00eda previsto que estar\u00eda dos meses m\u00e1s a disposici\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda para conseguir un traspaso de poderes suave y sin incidencias. 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