{"id":107,"date":"2011-05-28T19:54:30","date_gmt":"2011-05-28T17:54:30","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscobetes.com\/?p=107"},"modified":"2015-05-11T03:29:23","modified_gmt":"2015-05-11T01:29:23","slug":"el-desahucio-del-rey-del-mundo-capitulo-xxii-la-muerte-es-parte-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscobetes.com\/?p=107","title":{"rendered":"El desahucio del rey del mundo. Capitulo XXII. La muerte es parte de la vida."},"content":{"rendered":"<p>Capitulo XXII<\/p>\n<p>La muerte es parte de la vida<\/p>\n<p>La habitaci\u00f3n estaba en penumbra. Se qued\u00f3 parado nada m\u00e1s traspasar la puerta. Not\u00f3 que alguien le empujaba suavemente en la espalda y fue muy despacio acerc\u00e1ndose a la cama. Desde el otro lado una mujer a la que conoc\u00eda bien, aunque hac\u00eda tiempo que no ve\u00eda, esboz\u00f3 una sonrisa tenue que se evapor\u00f3 en su cara dominada por unos ojos que trasmit\u00edan una tristeza infinita.<\/p>\n<p>-\u201cQuer\u00eda verte aunque en este momento se ha quedado dormido\u201d.<\/p>\n<p>En el lecho con uno de esos terribles tubos que le penetraban por la nariz, yac\u00eda su amigo Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Hac\u00eda poco m\u00e1s de seis meses que Jes\u00fas le hab\u00eda invitado a cenar en su casa.<br \/>\n-\u201c\u00bfPor qu\u00e9 en tu casa? No seas agarrado e inv\u00edtame en un restaurante.<br \/>\n-\u201cNo, de verdad, prefiero en casa estoy de rodriguez  y podremos charlar m\u00e1s tranquilamente.<\/p>\n<p>Hac\u00eda poco tiempo que hab\u00edan regresado del viaje a Sud\u00e1frica y su amistad se hab\u00eda estrechado a\u00fan m\u00e1s. La familia estaba pasando unos d\u00edas fuera y Jes\u00fas hab\u00eda ido a Madrid a recoger unos an\u00e1lisis de un  chequeo. Le llevo una botella de Baileys, una bebida que le gustaba mucho, aunque Alberto siempre la considero horrible. La cena fue deliciosa, alab\u00f3 el punto magnifico de la dorada a la sal y el acierto de la botella de vino blanco de Belondrade Lurton. Cuando se sentaron en el sal\u00f3n con sus respectivas copas, Jes\u00fas le pidi\u00f3 permiso para fumarse un puro.<br \/>\n&#8211; Estas en tu casa<br \/>\n-\u201cHacia tiempo que no fumaba pero hoy puede ser una buena ocasi\u00f3n\u201d, dijo sonriendo Jes\u00fas,como si se excusara. No tuvo necesidad de preguntar, porque a continuaci\u00f3n le dijo:<br \/>\n-\u201cHoy me han confirmado el diagnostico. Tengo c\u00e1ncer de p\u00e1ncreas.\u201d<br \/>\nAlberto no supo c\u00f3mo reaccionar. Balbuceo argumentos sobre las posibilidades de curaci\u00f3n, los avances de la medicina, la importancia de luchar\u2026<br \/>\n-\u201cNo me enga\u00f1o, dijo Jes\u00fas con una sorprendente tranquilidad, me han dado entre tres y seis meses de vida. Mar\u00eda y mis hijos no lo saben todav\u00eda y no s\u00e9 muy bien como dec\u00edrselo. Quiero que me ayudes a prepararlo todo. Econ\u00f3micamente, sus ingresos se van a reducir. Afortunadamente mis dos hijos mayores ya est\u00e1n  independizados, pero a\u00fan le quedaran dos en casa al menos durante 4 o 5 a\u00f1os m\u00e1s. Te voy a nombrar albacea y quiero que ayudes a Mar\u00eda a salir adelante. Mis hijos no me preocupan porque ya tienen su vida, pero ella se quedara muy sola. Quiero que en estos meses salgamos varias veces a cenar en pareja. Me gustar\u00eda que la amistad con Marta se consolidara porque va a necesitar una buena amiga. Cuando yo no este procurad sacarla. Ella se resistir\u00e1 pero deb\u00e9is insistir. Proponedle planes de visitas a museos de pintura moderna o a zonas de rom\u00e1nico. Eso a ella le gusta mucho. Tal vez podr\u00edais inscribirla con Marta en alg\u00fan cursillo de arte. Los chicos ya son mayores pero voy a decirles que recurran a ti si necesitan cualquier consejo. Quiero que te comprometas conmigo a que har\u00e1s todo esto. Quiero que me jures que lo har\u00e1s\u201d<br \/>\nSu voz que hab\u00eda estado controlada en su largo discurso pareci\u00f3 quebrarse al hacerle esta suplica. Alberto, embargado por la sorpresa, la emoci\u00f3n y el dolor acert\u00f3 a decir que lo juraba por lo m\u00e1s sagrado. Su amigo pareci\u00f3 relajarse y continu\u00f3 hablando.<br \/>\n-\u201dNunca piensas que esto te puede pasar y es est\u00fapido porque nos pasara a todos. Vivimos como si no fu\u00e9ramos a morir y cuando nos llega nos sorprende.  Cuando te lo dicen, insistes como si fuera imposible y cuando te convences de que lleg\u00f3 tu hora\u2026 despu\u00e9s de la primera conmoci\u00f3n, que te produce un dolor casi f\u00edsico en el vientre, he pasado a un estado de aceptaci\u00f3n que a m\u00ed mismo me sorprende. Bueno he de reconocer que me he tomado un par de pastillas de un ansiol\u00edtico y yo no tengo costumbre. Siento que mi ciclo vital ha terminado y si consigo comprender la l\u00f3gica de la vida y hacerla comprender a mis seres m\u00e1s pr\u00f3ximos, deber\u00eda evitar mucho dolor. Ma\u00f1ana se lo dir\u00e9 a Mar\u00eda. Ella sabe que ven\u00eda a recoger los resultados del chequeo y que llevo unos meses con molestias, pero nada m\u00e1s. Ay\u00fadame amigo m\u00edo, a prepararlo porque me horroriza ese momento y s\u00e9 que si no lo hago bien le voy a causar mucho m\u00e1s dolor del m\u00ednimo imprescindible\u201d.<\/p>\n<p>Alberto, intentaba controlar sus emociones para poder ayudar a su amigo, pero no se le ocurr\u00eda nada. Solo acertaba a farfullar:<br \/>\n-Jes\u00fas, cuanto lo siento. S\u00ed, claro que te ayudare en todo lo que pueda. Cuenta conmigo para lo que sea.<br \/>\n-\u201cGracias, amigo m\u00edo,- dijo Jes\u00fas dando un sentido profundo a la amistad que manten\u00edan- Recuerdo que cuando hicimos juntos el Camino de Santiago me preguntaste que sentido ten\u00eda todo, que cual era el proyecto que permit\u00eda ilusionarse en la nueva etapa que t\u00fa iniciabas y que yo ya hab\u00eda transitado durante un par de a\u00f1os. Hoy creo que lo que da sentido a la vida es vivir, es levantarse cada ma\u00f1ana y ver el sol, es apreciar como el viento mueve las hojas de los \u00e1rboles  mientras lo sientes acariciando tu cara, es apreciar un buen vino y excederte un poco, es hacer el amor en la fusi\u00f3n entre el cari\u00f1o y el placer, es viajar y ver gente muy distinta que te ense\u00f1a otras facetas de su vida, es sentir el ego\u00edsta placer de ayudar a alguien, es fijarte retos y conseguirlos con tu esfuerzo, es dejarte llevar por la admiraci\u00f3n y permitirte acariciar disimuladamente la obra de arte en el museo, es querer y ser querido, es sobre todo sentirte a gusto contigo mismo\u2026\u201d<\/p>\n<p>Jes\u00fas hizo una pausa bebi\u00f3 un sorbo de su copa de aquel licor dulz\u00f3n, aspir\u00f3 el humo del puro con suavidad y continu\u00f3:<br \/>\n-\u201cY t\u00fa me preguntaras que pasa cuando ese proyecto de vida se ve truncado de pronto por una enfermedad traicionera que acabara con todo. Pues yo hoy quiero pensar que no pasa nada, que la naturaleza tiene la raz\u00f3n y la sabidur\u00eda supremas y sabe que los ciclos hay que cerrarlos, aunque en este caso nunca veamos el momento\u201d<br \/>\nJes\u00fas se call\u00f3 y se hizo un silencio calmado. Alberto no sab\u00eda que decir, salvo asegurar a su amigo que contara con \u00e9l para todo lo que necesitara sin reservas, y que su filosof\u00eda de vida y de cambio, le parec\u00eda propia de un gran ser humano, y que le envidiaba su personalidad, su claridad de ideas y su entereza.<br \/>\n-\u201cUna cosa que quiero que te ocupes es de sustituirme en la ONG AYUDATE, de la que te habl\u00e9. Si estas de acuerdo lo hablar\u00e9 con ellos. Es una labor muy bonita y muy \u00fatil y me da tristeza dejarla a medias. Seria para mi importante que aceptaras.\u201d<br \/>\n-\u201cPor supuesto que estar\u00e9 a su disposici\u00f3n\u201d<br \/>\n-\u201cTe pido un poco m\u00e1s. Que lideres la organizaci\u00f3n tanto en la administraci\u00f3n interna como en la b\u00fasqueda de ayudas y donativos y subvenciones. Es una labor dura, salvo que la hagas con gusto.\u201d<br \/>\n-\u201cTe prometo que me ocupar\u00e9 de todos los temas que tu haces ahora. Como te dije el tema de la acogida de los inmigrantes es una preocupaci\u00f3n que me es pr\u00f3xima. Trabajar para AYUDATE, ser\u00e1 un placer.\u201d<br \/>\n-\u201cQuiero pedirte algo m\u00e1s,- dijo Jes\u00fas entreg\u00e1ndole dos sobres,- contienen dos cosas que he escrito esta tarde mientras te esperaba. El marcado con 1 es para ti l\u00e9elo y puedes hacer con \u00e9l lo que quieras, el marcado con 2 est\u00e1 cerrado y quiero que se lo leas a Mar\u00eda cuando me llegue el \u00faltimo momento. Voy a dec\u00edrselo a ella tambi\u00e9n y quiero que me jures que as\u00ed lo har\u00e1s\u201d<br \/>\n-\u201cTe lo juro\u201d, dijo Alberto con un nudo en la garganta.<\/p>\n<p>Terminaron muy tarde esa noche. Por momentos consiguieron hablar de recuerdos comunes y re\u00edrse sin reservas, olvidando el dolor y la amargura. La actitud de Jes\u00fas en todo momento fue de aceptaci\u00f3n y renuncia, aunque hacia el final cuando el alcohol embotaba sus sentidos no pudo evitar su queja.<br \/>\n&#8211; \u201cPor Dios bendito, porque a m\u00ed, porque tan joven, no quiero morir, no quiero morir\u2026\u201d<br \/>\nRepiti\u00f3 una y mil veces su miedo y su dolor mientras lloraba desgarrado y Alberto le abrazaba con firmeza. Luego se seren\u00f3.<br \/>\n-\u201cMenudo espect\u00e1culo te he dado. Ll\u00e9vame a la cama que quiero dormir muy profundo antes de tener que cont\u00e1rselo todo a Mar\u00eda ma\u00f1ana\u201d<br \/>\nPero no se fue y estuvieron a\u00fan mucho rato. Y de nuevo Jes\u00fas habl\u00f3 de su vida y de lo feliz que hab\u00eda sido, con tranquilidad y sin rencor a aquella muerte traicionera. Volvi\u00f3 a repetir muy convencido que la muerte es solo la forma natural de trasformar la vida.<br \/>\n-\u201cNo puede haber una vida sin l\u00edmite, \u00bfte imaginas lo que seria? No habr\u00eda evoluci\u00f3n, ni desarrollo, ni avance ni retroceso. Tengo que exprimir esa idea de transformaci\u00f3n natural para prepararme bien y al mismo tiempo evitar que los seres que m\u00e1s quiero sufran. Y t\u00fa tienes que ayudarme.\u201d<br \/>\nSin dejar hablar a Alberto, prosigui\u00f3:<br \/>\n-\u201cRecuerdo que cuando muri\u00f3 mi padre tuve la intensa percepci\u00f3n de que algo suyo deb\u00eda trascender a la muerte y creo que algo hay despu\u00e9s, algo distinto pero no necesariamente peor\u201d<br \/>\nLas \u00faltimas palabras fueron casi ininteligibles vencido por el cansancio y el alcohol.<br \/>\n-\u201cY tu vete en taxi a casa que con lo que has bebido si conduces te vas para el otro mundo antes que yo\u201d le dijo cuando ya estaba en su cama y antes de caer dormido.<br \/>\nMientras caminaba por la calle, Alberto sent\u00eda un enorme vac\u00edo y a ratos no pod\u00eda reprimir un sollozo. Poco a poco se fue serenando y recordando con mayor viveza los momentos de entereza y aceptaci\u00f3n que iluminaban la imagen de su buen amigo que ya sab\u00eda cu\u00e1ndo iba a morir. Se propuso dedicarse totalmente a ayudarle en el dif\u00edcil periodo que se le avecinaba. Le pareci\u00f3 que aquella vivencia tan intensa deb\u00eda servirle a \u00e9l para entender tambi\u00e9n que la muerte, la suya, deber\u00eda ser algo natural y aceptado. De vuelta a casa, a pesar de estar casi amaneciendo, Alberto se recluy\u00f3 en su despacho y ley\u00f3 el sobre n\u00famero 1.<\/p>\n<p>\u00a1Y DESPU\u00c9S!<\/p>\n<p>Tengo un miedo sobrecogedor. A m\u00ed alrededor todo es oscuridad insondable. Mis pensamientos como palabras inarticuladas rebotan en algo que parece ser una b\u00f3veda muy alta. Tal vez ser\u00e1n mis ideas rebotando en la b\u00f3veda de m\u00ed cr\u00e1neo.<\/p>\n<p>Hace fr\u00edo. No muy intenso. Ese fr\u00edo que nos hace tiritar porque nos falta ropa. Tirita mi cuerpo y est\u00e1 cubierto por una tela fina, como de bata de hospital. Miro en la oscuridad y no veo nada. Intento escuchar pero no hay ruido. Solo suena el silencio aterrador. Fuerzo la vista. Creo haber visto una tenue luz, arriba muy alto. Es como si estuviera en medio de una catedral cerrada y hubiese un roset\u00f3n de alabastro sobre el que en plena noche se hubiera posado la tenue luz de una estrella. Muevo mis brazos pero no siento nada alrededor. No me atrevo a sentarme y encojo mis brazos r\u00e1pidamente por temor a lo que pudiera tocar. Veo arriba que la luz tenue adquiere una fuerza algo mayor. Eso me anima. Si sigue as\u00ed tal vez pueda ver algo m\u00e1s. Siento un fuerte dolor en el costado. Intenso, punzante, como de v\u00edscera corro\u00edda. Es corto y no deja huella. El fr\u00edo se hace m\u00e1s intenso pero la luz est\u00e1 m\u00e1s clara. Intento ver alrededor pero no puedo. La luz es m\u00e1s intensa pero no ilumina la estancia. Es un rayo que solo viene hacia m\u00ed. Noto que me llega. La luz ha tirado ligeramente de m\u00ed. El miedo vuelve a acrecentarse. Me muevo de espaldas para alejarme del haz de luz pero este se hace m\u00e1s intenso y noto ya con claridad que tira de m\u00ed.<\/p>\n<p>Me muevo en la oscuridad y mi mano se aferra a algo. La luz es agradable pero quiere sacarme de donde estoy y me da miedo. La atracci\u00f3n se hace m\u00e1s fuerte, resisto con mis manos asiendo un punto de apoyo. La luz se hace tan intensa que no puedo mirarla, aunque deja sin ver nada alrededor y resisto su fuerza haciendo un esfuerzo supremo. De pronto la luz cesa y me encuentro de nuevo solo, de pie, en este espacio fr\u00edo y oscuro.<\/p>\n<p>No s\u00e9 cu\u00e1nto tiempo ha pasado. Tal vez estuve dormido unos segundos, unas horas&#8230; Tal vez menos porque me encuentro descalzo. Intento salir. Me muevo con m\u00e1s soltura pero mis manos no encuentran nada. Ni siquiera el punto de apoyo.<\/p>\n<p>De pronto en medio de la oscuridad vuelvo a ver la luz tenue. S\u00e9 que el proceso va a comenzar de nuevo y aterrorizado busco apoyo para resistir. No lo encuentro. Casi no puedo respirar del horror de la certeza de que esta vez no podr\u00e9 resistir. La luz se hace intens\u00edsima a una gran velocidad y me arrastra. Me dejo caer. Intento aferrarme a suelo pero me doy cuenta que no tengo nada bajo los pies.<\/p>\n<p>Con una fuerza irresistible la luz me atrae. El v\u00e9rtigo me domina. Ahora la luz no est\u00e1 arriba, sino abajo y caigo al vac\u00edo.<\/p>\n<p>Es como si me hubiera arrojado desde un avi\u00f3n a gran altura. El horror me impide respirar. La ca\u00edda dura y dura, y empiezo a sentir que mi velocidad no aumenta. Se ha estabilizado. Voy muy deprisa pero empiezo a tener la impresi\u00f3n de poder controlar el impacto. La luz brillante empieza a hacerse m\u00e1s c\u00e1lida y ya no tengo fr\u00edo. Ahora s\u00e9 que ya no me dar\u00e1n m\u00e1s dolores en el costado.<\/p>\n<p>Como si hubiera ca\u00eddo por una enorme cascada, llego a un gran espacio c\u00e1lido y acogedor.<\/p>\n<p>S\u00e9 que hay muchas otras personas all\u00ed. No las veo pero s\u00e9 que est\u00e1n. Intuyo que est\u00e1n bien. No hay fr\u00edo, ni dolor.<\/p>\n<p>Intento ver pero no veo. Todos mis sentidos han sido reemplazados por uno nuevo. Es como una intuici\u00f3n permanente de la realidad, un presentimiento cierto.<\/p>\n<p>Surge dentro de m\u00ed una certeza. He muerto y no me importa. Ya no tengo miedo.<\/p>\n<p>Oigo una voz melodiosa que me da la bienvenida. De hecho no la oigo, no es una voz, no emplea palabras, pero yo s\u00e9 lo que me dice. Estoy con muchos otros seres en un espacio destinado a recibir a los reci\u00e9n llegados. Y entonces, siento que somos muchos, much\u00edsimos, tal vez millones los que estamos all\u00ed. Eso me llena de un gozo inmenso. Noto muy cerca todos esos seres que est\u00e1n perdiendo el miedo.<\/p>\n<p>S\u00e9 que no es importante lo que hayamos hecho en nuestra existencia anterior. Eso me sorprende y me desagrada. Lo \u00fanico importante ahora es como aceptamos la ternura que estamos recibiendo.<\/p>\n<p>Noto que mi rechazo a la idea de que lo que haya hecho da igual, ha producido autom\u00e1ticamente en m\u00ed el distanciamiento de los dem\u00e1s. La sensaci\u00f3n de plenitud que me produc\u00eda la idea de comunidad con aquellos millones de seres se ha visto en cierto modo socavada.<\/p>\n<p>La voz que s\u00e9, pero no oigo, dice que  restos de ego\u00edsmo me distancian de la felicidad. Digo yo \u201cpero es injusto, vale igual un hombre bueno que un asesino\u201d. De pronto s\u00e9 que ante la misericordia infinita, solo puedo responder con total generosidad. Sigo sin estar convencido y me noto un poco m\u00e1s lejos del grupo.<\/p>\n<p>S\u00e9 que estoy en un espacio distinto y que a m\u00ed alrededor hay seres como yo. No siento la comunidad de pertenencia que tuve al principio, pero soy feliz, aunque  me gustar\u00eda volver a donde estaba. Puedo hablar con la voz siempre que quiero y le he preguntado muchas cosas. He aprendido tambi\u00e9n a comunicarme con mis semejantes. Estaremos aqu\u00ed hasta que aceptemos a los dem\u00e1s con total generosidad. La idea de justicia es una noci\u00f3n humana no divina.<\/p>\n<p>He preguntado cuanto tiempo debo pasar aqu\u00ed, y la voz con paciencia me ha explicado que el tiempo no existe, que en el momento en el que est\u00e9 preparado dar\u00e9 yo solo el paso y ser\u00e1 dentro de un momento o en miles de siglos. Da igual porque aqu\u00ed todo es presente.<\/p>\n<p>Noto que estoy en un estado de mayor comuni\u00f3n con los dem\u00e1s. He querido confirmarlo y la voz me dice que cada uno est\u00e1 donde siente que est\u00e1. He entendido tambi\u00e9n que ante la misericordia infinita nuestra culpa no existe pero que los han tenido vidas dominadas por el ego\u00edsmo, tienen m\u00e1s dificultad para adoptarse a la comuni\u00f3n de ternura y la rechazan por su individualismo exacerbado.<\/p>\n<p>Por el contrario los hombres que han renunciado a s\u00ed mismos van r\u00e1pidamente a estados de comuni\u00f3n m\u00e1s completa.<\/p>\n<p>He preguntado cuando ver\u00e9 a Dios y s\u00e9 que cuando lo vea me dar\u00e9 cuenta que siempre lo he estado viendo.<\/p>\n<p>A veces en contraste con otros seres de la comunidad nos surgen preguntas y en ese momento la voz se presenta para guiarnos.<\/p>\n<p>Dios es Dios y ahora lo s\u00e9. \u00bfPero cu\u00e1l de todos los dioses es Dios? La voz dice que todos los dioses son Dios. Todos los hombres que hablan de un dios, hablan de Dios.<\/p>\n<p>Pregunto a la voz si ella es Dios y entiendo que s\u00ed, que ella es Dios y algo se ilumina en m\u00ed y comprendo que yo tambi\u00e9n soy Dios.<\/p>\n<p>Alberto no pudo evitar un sentimiento de admiraci\u00f3n hacia su amigo, que el mismo d\u00eda en que supo que iba a morir, hab\u00eda imaginado ya como seria su siguiente etapa. Se alegr\u00f3 de que las ideas vertidas en el papel pusieran de manifiesto su visi\u00f3n optimista del trance m\u00e1s duro en la vida, su final.<\/p>\n<p>Ahora en el hospital, sujetando la mano desmayada de Jes\u00fas recordaba su relato y deseaba que su intuici\u00f3n fuera cierta y que en aquellos momentos estuviera viajando hacia su luz incandescente. Llevaba una hora junto al lecho, cuando Jes\u00fas abri\u00f3 los ojos, y dijo \u201cAbrid las cortinas que entre el sol\u201d.  Movi\u00f3 los ojos reconociendo a Alberto, se volvi\u00f3 a su mujer y dijo: \u201c\u00c9l te ayudara\u201d para volver a caer en un reposo sedado hasta que le abandon\u00f3 la vida unas horas despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Alberto abandon\u00f3 la habitaci\u00f3n y espero largo rato. Como Mar\u00eda no sal\u00eda, volvi\u00f3 a entrar con la sensaci\u00f3n incomoda de interrumpir la intimidad familiar  y le dijo:<br \/>\n-\u201dTengo el encargo de Jes\u00fas de darte esto ahora\u201d<br \/>\n-\u201c\u00bfQu\u00e9 es?\u201d Pregunto entre sollozos callados Mar\u00eda.<br \/>\n-\u201cMe dijo que es un poema para ti\u201d<br \/>\n-\u201cL\u00e9elo en voz alta, que lo oigan nuestros hijos\u201d Alberto abri\u00f3 el sobre y haciendo un esfuerzo para controlar su voz ley\u00f3:<\/p>\n<p>CUANDO LLEGUE LA MUERTE<br \/>\nME ENCONTRARA TRANQUILO.<br \/>\nJes\u00fas Plaza Anido<br \/>\n15.7.2011<\/p>\n<p>Cuando llegue la muerte<br \/>\nMe encontrar\u00e1 tranquilo<br \/>\nLas culpas y el dolor habr\u00e1n pasado<br \/>\nY una gran paz inundara mi esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Mi amorosa conciencia relajada<br \/>\nEn su amable trabajo comprensivo<br \/>\nRepasara conmigo cada paso<br \/>\nPara darme la paz que necesito.<\/p>\n<p>Hablare con mi Dios, mi alter-ego<br \/>\nRecordando nuestras charlas  del pasado<br \/>\nLe dir\u00e9 todas las cosas que \u00c9l ya sabe<br \/>\nY pedir\u00e9 su perd\u00f3n y su cobijo.<\/p>\n<p>Revivir\u00e9 los momentos m\u00e1s bonitos<br \/>\nEn los que pude dar paz y alegr\u00eda<br \/>\nA las personas que me acompa\u00f1aban<br \/>\nY a los que tan cerca yo ten\u00eda.<\/p>\n<p>Ver\u00e9 la luz del sol por un momento<br \/>\nUn tibio aire acariciara mi cara<br \/>\nY me inundara el sentido de la vida<br \/>\nDe la que con gran placer yo disfrutara.<\/p>\n<p>Y cuando el repaso este cumplido<br \/>\nCuando yo consiga el equilibrio<br \/>\nPedir\u00e9 a gritos que me inyecten<br \/>\nLa droga de la paz y del olvido.<\/p>\n<p>Mirar\u00e9 los ojos lacrimosos<br \/>\nDe la persona que a mi lado vele<br \/>\nY le dir\u00e9 para su consuelo<br \/>\nQue la muerte me encontrar\u00e1 tranquilo.<\/p>\n<p>Alberto conteniendo a duras penas sus l\u00e1grimas, consigui\u00f3 terminar de leer y entrego el papel a Mar\u00eda. La abrazo, y luego a cada uno de sus hijos y sali\u00f3 de la sala para dejarles la intimidad de un ser \tquerido que hab\u00eda sido excepcional en el aut\u00e9ntico momento  de la verdad.  Volvi\u00f3 a su casa a pie. Jes\u00fas le hab\u00eda ense\u00f1ado muchas cosas pero tal vez la m\u00e1s importante es que la muerte no es sino un paso m\u00e1s del proceso que constituye la vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Capitulo XXII La muerte es parte de la vida La habitaci\u00f3n estaba en penumbra. Se qued\u00f3 parado nada m\u00e1s traspasar la puerta. Not\u00f3 que alguien le empujaba suavemente en la espalda y fue muy despacio acerc\u00e1ndose a la cama. Desde el otro lado una mujer a la que conoc\u00eda bien, aunque hac\u00eda tiempo que no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-107","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blog"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/franciscobetes.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/107","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/franciscobetes.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/franciscobetes.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscobetes.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscobetes.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=107"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/franciscobetes.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/107\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1183,"href":"https:\/\/franciscobetes.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/107\/revisions\/1183"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/franciscobetes.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=107"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscobetes.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=107"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscobetes.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=107"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}