{"id":105,"date":"2011-05-14T20:29:51","date_gmt":"2011-05-14T18:29:51","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscobetes.com\/?p=105"},"modified":"2015-05-11T03:30:01","modified_gmt":"2015-05-11T01:30:01","slug":"el-desahucio-del-rey-del-mundo-capitulo-xxadagio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscobetes.com\/?p=105","title":{"rendered":"El desahucio del rey del mundo. Capitulo XX.Adagio."},"content":{"rendered":"<p>Capitulo XX<\/p>\n<p>Adagio<\/p>\n<p>El todoterreno  aparc\u00f3 entre las ramas bajas de un \u00e1rbol cercano a la charca. En Espa\u00f1a la charca se habr\u00eda denominado lago porque su extensi\u00f3n cubr\u00eda un kil\u00f3metro de lado y en el centro su profundidad deb\u00eda superar los cuatro metros. Pero en la Reserva de Phinda en Sud\u00e1frica era tan solo una charca cuyo nivel sub\u00eda considerablemente en la \u00e9poca de lluvias. Desde unos 25 metros se pod\u00eda observar a ocho grandes elefantes que se mov\u00edan con violencia. El gu\u00eda aclar\u00f3 que no estaban peleando, sino jugando. Eran elefantes j\u00f3venes, aunque ya enormes, que se empujaban, se sub\u00edan unos en otros, se dejaban caer por las pendientes de barro, echaban grandes chorros de agua por la trompa, y se rebozaban en el  barro de las zonas con menos profundidad.<\/p>\n<p>Encaramados en las \u201cgradas\u201d del Land Rover, Alberto y Jes\u00fas disfrutaban viendo el espect\u00e1culo. Uno de los elefantes se dirigi\u00f3 hacia la orilla en la que se encontraban. Hab\u00eda una gran pendiente de barro por lo que sus intentos de salir resultaban infructuosos. Sub\u00eda por la pendiente y a medio camino resbalaba poco a poco cayendo nuevamente al agua y produciendo una enorme ola al caer. El espect\u00e1culo era magnifico. La naturaleza en su estado m\u00e1s puro. Los animales disfrutando de su ba\u00f1o matutino. Uno de los elefantes del otro lado, se aproxim\u00f3 al que quer\u00eda salir y se qued\u00f3 observando los intentos. Despu\u00e9s del tercer intento infructuoso, se acerc\u00f3 por detr\u00e1s e intento ayudarle apoyando sus colmillos y su trompa en el trasero del que intentaba salir de la charca, con tan poca suerte que en esta ocasi\u00f3n cayeron los dos al agua duplicando el estruendo y seg\u00fan parec\u00eda con amplio contento de los dos. Repitieron la historia continuamente, al menos durante los treinta minutos que permanecieron observ\u00e1ndolos desde el todoterreno.<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas llam\u00f3 a Alberto para proponerle que le acompa\u00f1ara sustituyendo a su mujer en una excursi\u00f3n a Sud\u00e1frica, este no lo dud\u00f3. Jes\u00fas la hab\u00eda planeado con bastante antelaci\u00f3n pero en el \u00faltimo momento le hab\u00eda fallado Mar\u00eda, porque su madre hab\u00eda sufrido una ca\u00edda y necesitaba ayuda para la convalecencia. Fue ella la que le recomend\u00f3 llamar a Alberto. Se conoc\u00edan desde el colegio y siempre se hab\u00edan ca\u00eddo bien. Adem\u00e1s la circunstancia de que Jes\u00fas se hubiera prejubilado recientemente les hab\u00eda dado m\u00e1s temas en com\u00fan, y ocasi\u00f3n de verse m\u00e1s a menudo. El recorrer juntos un largo trecho del camino de Santiago hab\u00eda sido definitivo en la recuperaci\u00f3n de su estrecha amistad.<\/p>\n<p>El proceso de venta de Electronics Holdings Espa\u00f1a le dejaba a Alberto libertad esos d\u00edas mientras se terminaba el plazo de recepci\u00f3n de las ofertas no vinculantes. As\u00ed que Alberto no lo dudo. Le apetec\u00eda compartir con Jes\u00fas aquella experiencia tan distinta.<\/p>\n<p>El viaje de ida hab\u00eda sido agotador. Diez horas en unos cub\u00edculos m\u00ednimos que Iberia estima suficientes, les hab\u00edan dejado derrengados. Sin embargo, en Johannesburgo se recuperaron y ahora en la Reserva de Phinda estaban disfrutando cada minuto. La Reserva se encuentra en  el este del pa\u00eds, entre las monta\u00f1as de Ubombo y las aguas del Oc\u00e9ano Indico. Se accede en todo terreno desde un min\u00fasculo aeropuerto, una simple pista de aterrizaje, llamado Mkuzi. Sus posibilidades se limitan a los aviones de un m\u00e1ximo de 30 plazas. El viaje desde Johannesburgo dura una hora y veinte minutos, pero eso es te\u00f3rico ya que al no existir sistema de orientaci\u00f3n por controladores, el piloto debe seguir determinados puntos del terreno para llegar, de forma que si esta nublado, como el d\u00eda que Jes\u00fas y Alberto ven\u00edan, el viaje puede prolongarse indefinidamente hasta que el piloto con descensos arriesgados por debajo de las nubes consiga reconocer alg\u00fan accidente natural o artificial que le oriente sobre donde est\u00e1. Tardaron tres horas y seg\u00fan les dijo luego el piloto tuvieron riesgo de quedarse sin combustible. Afortunadamente los dos amigos con su excitaci\u00f3n por el viaje y su estado de \u00e1nimo positivo, no apreciaron el peligro que hab\u00edan corrido.<\/p>\n<p>A la llegada, el s\u00faper lujo del Mountain Lodge y las excepcionales vistas les convencieron de que hab\u00edan acertado haciendo este viaje.<\/p>\n<p>R\u00e1pidamente se incorporaron a la primera salida para intentar ver animales salvajes en libertad. Los todo terrenos eran grandes y estaban preparados con seis asientos en su parte posterior colocados dos a dos en grader\u00edo. Esto permit\u00eda que todos los asistentes pudieran ver perfectamente las maravillas que aquella reserva privada ofrec\u00eda. Justo en el morro del Land Rover hab\u00eda un peque\u00f1o trasport\u00edn donde iba sentado un ojeador, de raza negra, que orientaba al conductor sobre la ruta a tomar para ver los animales que buscaban. Cuando aparec\u00eda un felino, el ojeador sub\u00eda r\u00e1pidamente al todo terreno. Al parecer las bestias ven el conjunto del Land Rover con todos sus ocupantes como un \u00fanico animal y no lo atacan; ahora bien si detectan la figura humana del ojeador sentado en el trasport\u00edn delantero, este puede arriesgarse a sufrir un zarpazo.<\/p>\n<p>La cantidad de animales salvajes que exist\u00edan en la Reserva era impresionante. Jes\u00fas cont\u00f3 que hab\u00edan visto veinticuatro especies diferentes, tan solo entre los mam\u00edferos. De los famosos big five, hab\u00edan tenido ocasi\u00f3n de ver, observar y admirar en su medio natural a todos menos los b\u00fafalos. Como comento Jes\u00fas:\u201dNo me preocupa perderme los b\u00fafalos si conseguimos ver hipop\u00f3tamos\u201d. Tuvieron suerte. En la primera tarde se aproximaron a una familia de leones que devoraba placenteramente los restos de un impala, los hipop\u00f3tamos dejaban sobresalir sus ojos y narices como si fueran los periscopios de sus enormes  cuerpos submarinos en una charca que visitaron la ma\u00f1ana  anterior justo al amanecer,  y en la visita a la puesta de sol, una pareja de leopardos se les qued\u00f3 mirando con atenci\u00f3n y un rinoceronte sali\u00f3 corriendo cuando se le acercaron. Y ahora en su tercer d\u00eda en la reserva, los elefantes les estaban dando el espect\u00e1culo completo.<\/p>\n<p>Regresaron al hotel. Volvieron a admirar el \u201clodge\u201d compuesto de una gran casa central que recog\u00eda la recepci\u00f3n, los salones y el comedor y fueron a ducharse a su bungal\u00f3 que en realidad era un precioso chalecito con dos habitaciones. \u201cAfortunadamente -bromeo Alberto- porque habr\u00e1s visto que son camas de matrimonio\u201d. La casita colocada en una pendiente de la colina ofrec\u00eda una cautivadora vista del paisaje. Recomendaban que los trayectos entre el hotel y los bungal\u00f3s se hicieran acompa\u00f1ados por un guarda debidamente armado. Los ruidos por la noche ten\u00edan todo el atractivo de la selva y no era extra\u00f1o o\u00edr un rugido de le\u00f3n, lo suficientemente cercano como para abandonar precipitadamente la terraza y cerrar concienzudamente.<\/p>\n<p>-\u201cEs curioso que el horario que hacemos aqu\u00ed es muy parecido al que hacen los monjes\u201d- dijo Alberto cuando despu\u00e9s del safari del atardecer y de la cena se instalaron c\u00f3modamente en una de las terrazas del lodge, desde la que se divisaba la selva de \u00e1rboles no demasiado altos, iluminados por los \u00faltimos rayos de sol. Mientras aceptaba un vaso de whisky que le tend\u00eda Jes\u00fas, prosigui\u00f3:<br \/>\n-\u201cA m\u00ed nunca me gusto madrugar, pero cuando estuve en el Monasterio de Santa Mar\u00eda de Huerta, no me import\u00f3 y aqu\u00ed tampoco. He descubierto que los momentos especiales en los que parece haber magia en el aire, son precisamente aquellos en que el sol sale o se pone. La sensaci\u00f3n de irrealidad o mejor dicho la sensaci\u00f3n de que todo es posible, es muy fuerte\u201d<br \/>\n-\u201cTe veo muy m\u00edstico, eso quiere decir que estas empezando ya a cambiar para hacerte a una nueva vida\u201d apunt\u00f3 Jes\u00fas sirvi\u00e9ndose una copa.<br \/>\n-\u201cS\u00e9 que estoy en proceso de cambio, pero no tengo ni idea de lo que durar\u00e1, \u00bfc\u00f3mo vas t\u00fa en la nueva situaci\u00f3n?\u201d<br \/>\n-\u201dPara m\u00ed fue m\u00e1s f\u00e1cil al principio, yo no viv\u00ed el cambio como forzado sino como una oportunidad que yo solicit\u00e9. Durante el primer a\u00f1o hice todo lo que me gusta hacer, pero luego tuve un baj\u00f3n. Necesitaba algo m\u00e1s y lo he encontrado hace solo dos meses. Me he encargado de la gesti\u00f3n financiera de una ONG, y estoy mejor\u00e1ndoles un mont\u00f3n de cosas, de forma que si todo sale bien la tasa de gastos podremos reducirla a casi la mitad en un a\u00f1o, con lo que eso supone de mejora de los importes para fines espec\u00edficos. Adem\u00e1s tengo un mont\u00f3n de ideas de c\u00f3mo mejorar los ingresos, y me han encargado de todas las relaciones con las Administraciones Publicas. Pero lo mejor que no te he dicho es que se dedica a algo que me parece importante. La ONG se llama AYUDATE y su fin es ayudar a la incorporaci\u00f3n de los inmigrantes, no solo cuando llegan, sino hasta que conseguimos su total incorporaci\u00f3n con sus familias aqu\u00ed\u201d.<br \/>\n-\u201cTe veo muy entusiasmado con eso\u201d<br \/>\n-\u201dCreo que tal vez es la etapa de mi vida en la que me siento m\u00e1s satisfecho&#8230; Y de vez en cuando ser libre y tener el dinero para visitar sitios tan maravillosos como este. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s se puede pedir?\u201d<\/p>\n<p>Alberto le cont\u00f3 la historia de Akim y quedo en ponerles en contacto.<br \/>\n-\u201cAkim ya no tiene problemas, le busque un trabajo y creo que le va bien, pero tal vez puede servirte para conocer mejor todos los problemas que tienen al llegar\u201d<br \/>\n-\u201cEstar\u00e9 encantado de charlar con \u00e9l. Y t\u00fa piensa si te interesar\u00eda colaborar con nosotros\u201d<br \/>\n-\u201cCuenta con ello. Ya me dir\u00e1s como.\u201d<\/p>\n<p>Los d\u00edas pasaron muy r\u00e1pidamente. Los animales segu\u00edan desfilando ante sus ojos. Los impalas con sus saltos ligeros, las jirafas  elegantes que no saben beber de las charcas salvo adoptando posturas inveros\u00edmiles, las cebras con sus ojos de bondad&#8230; Todo ello m\u00e1s las charlas apacibles entre dos buenos amigos compusieron unas vacaciones para recordar.<\/p>\n<p>El final del viaje preve\u00eda un par de noches en Sun City. Cuando sal\u00edan hacia el aeropuerto Alberto pens\u00f3 que seg\u00fan la publicidad aquel era el hotel m\u00e1s lujoso del mundo, pero lo que no dec\u00eda es que posiblemente fuera tambi\u00e9n el m\u00e1s hortera. Sin embargo, lo hab\u00edan pasado bien ri\u00e9ndose de los excesos ostentosos, como el puente en el que hay un terremoto cada media hora con gran ruido ambiente o la piscina de grandes olas artificiales. Jugaron en el campo de golf y les sorprendi\u00f3 que se jugara obligatoriamente con cochecito y caddy.  A pesar de los avances del antiapartheid todos los caddies son de raza negra y van corriendo detr\u00e1s del coche. El hoyo 13  es corto y entre la salida y el green hay un enorme socav\u00f3n de varios metros de profundidad y  en el fondo reposan y dormitan una docena de cocodrilos de al menos 5 o 6 metros. Lo que Alberto y Jes\u00fas apreciaron m\u00e1s fue el cartel en ingl\u00e9s. \u201cPeligro. Prohibido bajar a coger las bolas de golf o mandar a los caddies a hacerlo\u201d.<\/p>\n<p>Cuando llegaron al Aeropuerto de Johannesburgo, ambos amigos estuvieron de acuerdo en repetir la experiencia aunque hubiera que sacrificar las rodillas en cada ocasi\u00f3n al objetivo de rentabilidad de Iberia.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p>Hab\u00edan pasado un par de semanas, y con cierta inquietud, Roland consultaba la p\u00e1gina web cada d\u00eda, aunque no tenia suerte. El siguiente fin de semana, mientras revisaba su correo personal, un tanto decepcionado y cuando ya hab\u00eda olvidado su aventura de contactos en internet,  recibi\u00f3 una invitaci\u00f3n de una mujer completamente desconocida y diferente de sus contactos anteriores. \u201creto35\u201d le ped\u00eda \u201csi deseaba compartir un saludo y a ser posible algunas fotograf\u00edas\u201d. Esto le dejo francamente sorprendido por un momento sin saber que hacer. Pero Roland contest\u00f3 lo mejor que supo. Aquello se convirti\u00f3 en un cruce de mensajes educados sin contenidos personales. Se enviaban dos o tres mensajes cada d\u00eda, algo neutros contando al otro lo que estaban haciendo, pero deslizando ya algunos datos sobre sus aficiones y circunstancias personales. \u00bfHabr\u00eda continuidad? Esa incertidumbre formaba parte del inter\u00e9s de esa relaci\u00f3n virtual.<br \/>\nPasados unos d\u00edas, Roland recibi\u00f3 una llamada de esta persona en su casa a \u00faltima hora de la tarde y superada la tensi\u00f3n inicial ambos se sintieron a gusto cont\u00e1ndose detalles de sus vidas. A la semana siguiente, ella le volvi\u00f3 a enviar un mensaje que dec\u00eda as\u00ed:<br \/>\nEstimado Roland:<br \/>\nFue un placer conversar d\u00edas atr\u00e1s contigo. Me encantar\u00eda saludarte nuevamente y por qu\u00e9 no conocerte de forma personal. Me pareces una persona interesante.<br \/>\nEstar\u00e9 en Madrid la semana que viene por temas profesionales. Te adjunto mi n\u00famero de tel\u00e9fono y si crees oportuno concertamos una cita. Ya sabes nada formal, sin ning\u00fan compromiso.<br \/>\nUn cari\u00f1oso saludo. Alba<br \/>\nRoland bastante sorprendido por el trato tan directo qued\u00f3 pensativo unos momentos. Sab\u00eda que iba a aceptar esa cita. Esa mujer de profesi\u00f3n empresaria, le intrigaba, era diferente a las que hab\u00eda conocido hasta ese momento de su vida. Era amante de sus negocios, del arte, sensible y original. Desde el principio se sinti\u00f3 muy a gusto charlando con ella, notaba que le trasmit\u00eda una sensaci\u00f3n de paz.<br \/>\nLa cafeter\u00eda estaba muy concurrida, Y Roland miraba a todas partes con ansiedad. La reconoci\u00f3 de inmediato nada m\u00e1s cruzar la puerta. Era m\u00e1s sensual de lo que mostraba en la foto. Relajada, de mirada limpia y profunda. Se acerc\u00f3 hacia ella, la salud\u00f3 y ya con los dos besos y la leve presi\u00f3n de su mano pudo apreciar su frescura tanto en su perfume como en su rostro.<br \/>\nCharlaron un poco, rompieron barreras, la mirada tan expresiva de ella le hac\u00eda mantener a Roland una atenci\u00f3n constante. Adem\u00e1s sab\u00eda escuchar, se interesaba por las cosas que \u00e9l contaba como si fueran temas interesant\u00edsimos para ella. Y Roland se sinti\u00f3 a gusto e importante.<br \/>\nDespu\u00e9s, decidieron ir a cenar a un tranquilo y discreto restaurante. Era una mujer triunfadora en sus negocios, ganadora en cualquier situaci\u00f3n por dif\u00edcil que fuese, con vitalidad y carisma. Fue tal la atracci\u00f3n que Roland sinti\u00f3 por ella que pens\u00f3 que nunca deber\u00eda acabar aquella cena. La tertulia se prolong\u00f3 hasta pasada la medianoche. Aquellos ojos verdes tan bellos, tan vivos, lo hipnotizaban. Hasta el camarero con la propina, pudo apreciar que Roland hab\u00eda quedado prendado por su acompa\u00f1ante.<br \/>\nSe despidieron no sin antes concertar una cita para el d\u00eda siguiente.<br \/>\nCuando Roland lleg\u00f3 a su casa, no pod\u00eda conciliar el sue\u00f1o. Alba era una mujer elegante y f\u00edsicamente muy atractiva. Una melena lisa de color caoba, enmarcaba un rostro de facciones cl\u00e1sicas, con unos grandes ojos verdes y unos dientes perfectos. Su figura manten\u00eda a sus 35 a\u00f1os toda la belleza de un cuerpo adolescente, aunque con un pecho lleno. Pero fue sobre todo su sonrisa y la inteligencia de su conversaci\u00f3n, lo que envolvieron a Roland en una nube de armon\u00eda, liviana y relajante.<br \/>\nLa ma\u00f1ana siguiente despleg\u00f3 toda la maravilla de la primavera. Tomaron el almuerzo juntos en una terraza al aire libre y luego pasearon a trav\u00e9s de los amplios jardines del Retiro, con frondosos \u00e1rboles que les acompa\u00f1aron por toda la vereda. El canto primaveral de los p\u00e1jaros acariciaba sus o\u00eddos, el azul del cielo invitaba a volar y el aroma de la suave brisa acariciaba la piel. Roland tom\u00f3 la mano de Alba, luego sus brazos se estrecharon y al momento sus labios entreabiertos se encontraron.<br \/>\nPronto lleg\u00f3 la hora de la despedida, la a\u00f1oranza invadi\u00f3 el coraz\u00f3n de Roland pero ambos sab\u00edan que el adi\u00f3s de esa tarde les conduc\u00eda a un nuevo encuentro.<br \/>\nElla en el viaje de regreso a su cuidad record\u00f3 todos los momentos de esas maravillosas horas. S\u00f3lo algo no le encajaba. Roland se mostraba tierno y dulce con ella, sin embargo, le estuvo comentando en qu\u00e9 situaci\u00f3n se incorpor\u00f3 a la empresa en Espa\u00f1a y c\u00f3mo fue ascendido a su puesto actual del cual se sent\u00eda orgulloso a la vez que preocupado. \u00bfPorque estaba inquieto si acababa de ser promovido a un puesto tan importante a pesar de su juventud?<br \/>\nPasaron las semanas y la relaci\u00f3n con Alba, iba humanizando a Roland y su cambio de actitud fue percibido con claridad por su equipo. Estaba m\u00e1s amable y receptivo a las propuestas de los ejecutivos de la Compa\u00f1\u00eda, y estos se hicieron la ilusi\u00f3n de que una \u00e9poca distinta podr\u00eda estar empezando y de que podr\u00edan construir un equipo nuevo basado en relaciones de mayor confianza.<br \/>\nRoland y Alba, iniciaron una \u00e9poca de constantes viajes. Su forma de verse, residiendo en ciudades distintas, solo pod\u00eda ser viajando los fines de semana.  Pasaron fines de semana juntos en Paris, en Londres, en Praga\u2026, ella como buena coleccionista sol\u00eda adquirir algunas piezas de arte en las Galer\u00edas de cada cuidad,  cl\u00e1sico y  moderno, pinturas y esculturas configuraban una excelente y compensada colecci\u00f3n privada. Tambi\u00e9n visitaron Suiza, donde Roland le ense\u00f1\u00f3 a Alba su cuidad natal y le present\u00f3 a sus padres.<br \/>\nSu relaci\u00f3n parec\u00eda irse consolidando con la intensidad de tantas vivencias y experiencias juntos, y sin embargo en alg\u00fan momento   comenz\u00f3 a declinar. La pasi\u00f3n del comienzo iba mermando en el tiempo. Los problemas acuciaban en la empresa, el car\u00e1cter prepotente y humillante de Roland volvi\u00f3 a aparecer poniendo nuevamente a su equipo en su contra. Volvieron los rumores a los despachos.<br \/>\nRoland se mostraba de una manera m\u00e1s distante con Alba, era evidente el desapego emocional que comenz\u00f3 a mostrar. Incluso ella observ\u00f3 que su consumo de whisky pas\u00f3 a ser un poco excesivo y su car\u00e1cter se torn\u00f3 muy irritable.<br \/>\nAlba mujer intuitiva e inteligente percibi\u00f3 el principio del fin. Entonces plane\u00f3 una retirada sin agravios. Mientras, Roland inicio una etapa de silencio, sin llamar ni responder a los mensajes. Fue algo extra\u00f1o para ella pues la l\u00ednea afectiva que les un\u00eda todav\u00eda permanec\u00eda fuerte a pesar de las inclemencias en la relaci\u00f3n.<br \/>\nEn ese momento, ella supo que a pesar de todo compraba su propia libertad, se le iban a abrir nuevos horizontes y empez\u00f3 a darse cuenta de que necesitaba una gran dosis de aire fresco. En ese momento era vital para ella. Alba tambi\u00e9n sab\u00eda que el silencio de Roland era un escape a la nada, que cuando se diese cuenta se encontrar\u00eda con los mismos problemas. Era una persona racional pero pr\u00e1cticamente vac\u00edo emocionalmente. Alba intu\u00eda que se iba a autodestruir, le quedaban los d\u00edas contados en la empresa si no daba un giro en su vida tanto a nivel profesional como personal. Deber\u00eda de tener un trato m\u00e1s pr\u00f3ximo con las personas. Se empezaba a comportar de esta forma tambi\u00e9n con Alba, y ella supon\u00eda que tambi\u00e9n con todas las personas con las que se relacionaba.<br \/>\nDespu\u00e9s de un mes de silencio, Roland contact\u00f3 con Alba, deseaba verla, la hab\u00eda echado mucho de menos y la segu\u00eda queriendo. Pero ella ya hab\u00eda mitigado el amor que sent\u00eda por Roland, ya lo hab\u00eda sacado de su coraz\u00f3n. Sus brazos ya no permanec\u00edan abiertos para \u00e9l. Ella hab\u00eda emprendido el vuelo para explorar   nuevos horizontes, un camino que deb\u00eda aportarle nuevas vivencias enriquecedoras.<br \/>\nRoland sin saber muy bien lo que quer\u00eda, se sinti\u00f3 desairado y se volvi\u00f3 a encerrar en si mismo, sin darse cuenta que hab\u00eda sido \u00e9l, el que hab\u00eda hecho imposible la relaci\u00f3n con Alba. Sin ninguna justificaci\u00f3n, se sinti\u00f3 de nuevo como un hombre maltratado.<br \/>\nLa tensi\u00f3n en la empresa por los malos resultados, no le permit\u00eda tener un salvavidas profesional para ocultarse a si mismo sus problemas personales de relaci\u00f3n con los dem\u00e1s. Las llamadas de Slusche recrimin\u00e1ndole por el descenso del negocio y haci\u00e9ndolo \u00fanico responsable de la disminuci\u00f3n de los resultados, acabaron por provocarle crisis de ansiedad, que fueron acentu\u00e1ndose a lo largo de las semanas. Finalmente Roland tuvo que acudir a la consulta de un psiquiatra. All\u00ed descubri\u00f3 muchas cosas.<br \/>\nDeb\u00eda aceptar en primer lugar que  Alba ya nunca regresar\u00eda con \u00e9l. A las mujeres les encantan los ganadores pero no los derrotados como era su caso. En segundo lugar ese car\u00e1cter prepotente, e imperativo que le hab\u00eda acompa\u00f1ado a lo largo de su vida era un germen claro de infelicidad. Su car\u00e1cter continuamente dominado por la impaciencia y la irritabilidad hab\u00eda repercutido en su equipo de trabajo, poco motivado, y por lo tanto poco efectivo. La situaci\u00f3n apareci\u00f3 con claridad encima de la mesa. El psiquiatra le recomend\u00f3 un tratamiento y para ello deber\u00eda de visitar a un psic\u00f3logo de forma indefinida, aparte del tratamiento farmacol\u00f3gico asociado que deber\u00eda de tomar. Su personalidad estaba troquelada en su ser y necesitaba ayuda profesional. Deber\u00eda de tomar una decisi\u00f3n importante. Si no, su futuro profesional corr\u00eda peligro. Ya hab\u00eda recibido tres importantes toques de atenci\u00f3n del Director del \u00e1rea internacional Slusche.<br \/>\nEl giro que  dio su vida le hizo pensar, reflexionar, meditar y esto se tradujo en el prop\u00f3sito de aplicar un diferente trato a las personas que ten\u00eda a su alrededor. Un trato m\u00e1s humano del cual \u00e9l tambi\u00e9n se sentir\u00eda enriquecido y que le permitir\u00eda realizar un nuevo enfoque en su vida. S\u00ed, un nuevo enfoque. Si no era demasiado tarde\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Capitulo XX Adagio El todoterreno aparc\u00f3 entre las ramas bajas de un \u00e1rbol cercano a la charca. En Espa\u00f1a la charca se habr\u00eda denominado lago porque su extensi\u00f3n cubr\u00eda un kil\u00f3metro de lado y en el centro su profundidad deb\u00eda superar los cuatro metros. 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