{"id":104,"date":"2011-05-06T20:31:39","date_gmt":"2011-05-06T18:31:39","guid":{"rendered":"http:\/\/franciscobetes.com\/?p=104"},"modified":"2015-05-11T03:30:28","modified_gmt":"2015-05-11T01:30:28","slug":"el-desahucio-del-rey-del-mundo-capitulo-xix-el-futuro-de-roland","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscobetes.com\/?p=104","title":{"rendered":"El desahucio del rey del mundo. Capitulo XIX. El futuro de Roland."},"content":{"rendered":"<p>EL FUTURO DE ROLAND<\/p>\n<p>Aquella ma\u00f1ana clara, en la que una luz brillante dibujaba con nitidez las luces y sombras del prado que se divisaba desde su dormitorio, Roland, pensativo y preocupado, con la mirada fija en el horizonte, sinti\u00f3 que las cosas no le iban nada bien. Era la primera vez que una sensaci\u00f3n de este tipo, con tanta claridad, le invad\u00eda el \u00e1nimo. Como una pel\u00edcula fugaz, record\u00f3 los episodios de su vida reciente, que le hab\u00edan marcado y que ten\u00edan un especial significado en este momento. Era una tormenta de pensamientos que le abrumaban, y \u00e9l, solo en aquella ventana, empez\u00f3 a hablar en voz alta. Con un gesto, como si de un descubrimiento se tratara y en un tono de sorpresa por no haberse dado cuenta antes, dijo: -\u00a1Estoy viviendo una pesadilla!-<br \/>\nLa ma\u00f1ana avanzaba, cada vez m\u00e1s radiante y agradable. Se pod\u00edan ver algunas personas haciendo deporte por las veredas que recorr\u00edan el peque\u00f1o bosque que se divisaba desde el gran ventanal. El paisaje contrastaba con la melancol\u00eda que inundaba el estado \u00e1nimo de Roland.<br \/>\nPas\u00f3 por su despacho que ocupaba un amplio rinc\u00f3n del sal\u00f3n de su casa. Era una mesa de cristal, grande, amplia, con un par de montones de carpetas bien organizadas, un monitor de pantalla de \u00faltima generaci\u00f3n, un teclado muy peque\u00f1o de color gris plata, algo brillante, y el tel\u00e9fono. En un extremo de la mesa, algunos objetos decorativos de recuerdo de eventos de ACC. Aquella mesa dec\u00eda algo de su due\u00f1o. Dejaba entrever como podr\u00eda ser un tipo \u201cfr\u00edo\u201d, ordenado y posiblemente algo mani\u00e1tico.<\/p>\n<p>Ya en el coche y mientras Pedro le llevaba a la oficina,  revis\u00f3 un portafolio, que llevaba consigo habitualmente, recogi\u00f3 una de las carpetas con las conclusiones preliminares del Proyecto de Mckinsey sobre el futuro de ACC Espa\u00f1a en Internet. La hoje\u00f3, pero le fue imposible concentrarse en el documento.<br \/>\nEl d\u00eda fue totalmente atropellado, nada sal\u00eda bien. La agenda prevista no se cumpl\u00eda, retrasos, anulaci\u00f3n de alguna reuni\u00f3n, correos electr\u00f3nicos acumulados y sin responder, y una llamada intempestiva y desagradable de Peter Slusche cada ver mas incomodo, cada vez mas violento en sus apreciaciones. Roland colg\u00f3 el tel\u00e9fono y decidi\u00f3 dar por acabado el d\u00eda antes de tiempo.<br \/>\nCuando esperaba el ascensor se encontr\u00f3 con \u00c1ngel Fuentes el Director de Fabricaci\u00f3n.<br \/>\n-\u201cVenia a verte\u201d<br \/>\n-\u201cPues ya ser\u00e1 ma\u00f1ana. Ahora tengo una cita fuera.\u201d- dijo Roland mientras se cerraba la puerta del ascensor.<br \/>\n\u00c1ngel se dirigi\u00f3 al despacho de Juan Ortega, el responsable de inform\u00e1tica.<br \/>\n-\u201cTienes un momento\u201d- le dijo mientras se sentaba en el sill\u00f3n de confidente ante su mesa.<br \/>\n-\u201cPara ti, siempre\u201d.- bromeo Juan.<br \/>\n-\u201cEstoy preocupado por la situaci\u00f3n de la empresa. Ben\u00edtez el sustituto de Jos\u00e9 Lu\u00eds no sabe hacer la o con un canuto. Esta agobiado con querer vender a cualquier precio y yo estoy aceptando precios de venta casi sin margen. He intentado hablar con Roland varias veces y parece como si este tema no le interesara. Lo \u00fanico que sabe hacer es encerrar se con los cuadros financieros y echar broncas a diestro y siniestro.\u201d<br \/>\n-Yo tambi\u00e9n creo que no vamos bien. El proyecto de facturaci\u00f3n en el que hab\u00edamos invertido m\u00e1s de seis meses de trabajo ha sido finalmente anulado. Quiere que hagamos otro pero al mismo tiempo ha cerrado la posibilidad de contratar \u201cbody shopping\u201d.<br \/>\n-\u201c\u00bfBody shopping?\u201d<br \/>\n-\u201cEn inform\u00e1tica los proyectos los desarrollamos con gente externa, los subcontratamos porque salen mas baratos.<br \/>\n-\u201cYa. \u00bfY que vas a hacer?\u201d \u2013pregunto \u00c1ngel.<br \/>\n-\u201cMe imagino que lo mismo que tu, intentar minimizar el da\u00f1o.\u201d<br \/>\nJuan vio salir de su despacho al Director de Fabricaci\u00f3n, un profesional brillante y al que apreciaba, cabizbajo y pensativo.<\/p>\n<p>Mientras, Roland volv\u00eda a su casa. Por la ventanilla del autom\u00f3vil vio una pareja bes\u00e1ndose apasionadamente en un banco en plena calle. Esa imagen le trasport\u00f3 de repente, a los momentos que pas\u00f3 con Susana, la chica de Barcelona con la que en su adolescencia, comparti\u00f3 sus mejores veraneos durante a\u00f1os. Su gesto se crisp\u00f3 cuando record\u00f3 que lleg\u00f3 a pensar que pod\u00eda ser la candidata ideal para ser la \u201cmadre de sus hijos\u201d. -Pero llegu\u00e9 tarde, pas\u00f3 ese tren y sin darme cuenta aqu\u00ed estoy. \u00a1Tengo que hacer algo!, la empresa me tiene absorbido y me estoy olvidando de vivir. No quiero seguir as\u00ed, tengo que encontrar alguien con quien compartir y disfrutar de la vida.- Se dijo con cierto coraje.<br \/>\nAl llegar a casa, recogi\u00f3 el correo del buz\u00f3n. Retir\u00f3 un mont\u00f3n de folletos de publicidad, algunas cartas del banco y nada m\u00e1s importante. Fue hojeando los folletos que recogi\u00f3 del buz\u00f3n y le llam\u00f3 la atenci\u00f3n el de una empresa que dise\u00f1aba y gestionaba p\u00e1ginas web para empresas y particulares. Pens\u00f3 en el enorme desarrollo que estaban teniendo las redes sociales, un fen\u00f3meno cuya amplitud  no acababa de entender. Se prepar\u00f3 una copa de vino y unas almendras, y se sent\u00f3 en el sal\u00f3n, leyendo con m\u00e1s detalle el folleto de los dise\u00f1adores de p\u00e1ginas web, y se fij\u00f3 en un comentario referido al \u00e9xito que estaban experimentando las p\u00e1ginas de contactos. Fotos de personas que dec\u00edan ser ejecutivos y empresarios contaban su experiencia y alentaban a los potenciales usuarios a probar sin compromiso y con absoluta garant\u00eda de confidencialidad. Roland  not\u00f3 una sensaci\u00f3n agradable interiormente y se dijo:\u201d \u00bfY si me atreviera? \u00bfPorque no?\u201d<br \/>\nInmediatamente, se puso a navegar por internet, buscando p\u00e1ginas web de contactos que le inspiraran confianza y garant\u00eda. Fue explorando una y otra p\u00e1gina, de las que iba encontrando, hasta que por fin se detuvo en una que le pareci\u00f3 mas ser\u00eda. Le tranquilizaban su aspecto serio, su dise\u00f1o atractivo, los contenidos, y las facilidades de uso, pero sobre todo, como trataban los asuntos de confidencialidad y seguridad de los datos. La p\u00e1gina ofrec\u00eda realizar una prueba gratis, sin ning\u00fan coste y sin ning\u00fan compromiso. Adem\u00e1s, no le compromet\u00eda porque no hab\u00eda que aportar ning\u00fan dato personal. No obstante, le quedaba un cierto resquemor: que alg\u00fan dato de identificaci\u00f3n del ordenador pudiera ser identificado y que se supiera en la empresa. A pesar de todo, sigui\u00f3 adelante.<br \/>\nComenz\u00f3 a introducir los datos que la p\u00e1gina solicitaba. Eran absolutamente an\u00f3nimos, pero inclu\u00edan ciertos aspectos de su persona, para que el sistema procediera a b\u00fasqueda de las posibles correspondencias con otras personas complementarias  con los datos y rasgos de su perfil. Todo iba bien, aunque segu\u00eda un tanto inquieto, porque dado su car\u00e1cter serio y estricto en todos los asuntos, incluso en los cotidianos, sent\u00eda que estaba traicionando esos \u201cpilares\u201d de su comportamiento.  Inmediatamente el sistema le proporcion\u00f3 una serie de fotograf\u00edas de chicas, con los datos principales de su perfil. Sorprendido, y verdaderamente impresionado por la rapidez de la respuesta, dud\u00f3 que aquello fuera real. Fue analizando uno por uno, y a medida que avanzaba, m\u00e1s y m\u00e1s se introduc\u00eda en la mec\u00e1nica del sistema. Respondi\u00f3 a la solicitud de varios contactos que de una forma autom\u00e1tica el sistema ya proporciona. Env\u00edo tres saludos a los tres perfiles que m\u00e1s le gustaron. Despu\u00e9s de enviar los mensajes, se qued\u00f3 verdaderamente perplejo y se dijo: &#8211; No se donde me lleva esto pero algo tengo que hacer para cambiar &#8211;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>Una extra\u00f1a sensaci\u00f3n se apoder\u00f3 de Alberto cuando se acomodaba en su asiento de business class  en el avi\u00f3n con destino a Zurich. Lo hab\u00eda tomado tantas veces que para el en otra \u00e9poca era pr\u00e1cticamente una costumbre. Dicen que lo que conviertes en costumbre se ahorra en stress, y en su caso el viaje mensual a Zurich era algo tan habitual como ir un d\u00eda normal a la oficina. Sin embargo en esta ocasi\u00f3n hab\u00eda muchas cosas distintas. La primera, la hora. El vuelo sal\u00eda a las 10.55 de la ma\u00f1ana en lugar de su hora habitual de dos horas antes.  Para seguir, no tenia gruesas presentaciones que deber\u00eda repasar en el avi\u00f3n. Y por ultimo, su jornada de trabajo seria corta, pues ten\u00eda previsto el regreso a las 17.30.<\/p>\n<p>Leyendo la prensa, las dos horas de vuelo se le hicieron cortas. En el aeropuerto de Zurich le esperaba el chofer personal del Presidente de ACC, al que conoc\u00eda bien.  Le confirmaron que la hora de la cita eran las 15 horas, por lo que le pidi\u00f3 que le dejara en el Restaurante La Mimosa, una pizzer\u00eda que conoc\u00eda de otras veces y que estaba a menos de 5 minutos de las oficinas. El coche le dejo a las 13.30 h en la puerta del restaurante y aunque ya era algo tarde, el due\u00f1o le sonri\u00f3 y le condujo a una a de las mesas al lado de la ventana.<br \/>\nComi\u00f3 mel\u00f3n con jam\u00f3n y una deliciosa pizza napolitana, peque\u00f1a y exquisita, especialidad de la casa.<\/p>\n<p>Faltaban cinco minutos para las tres cuando se present\u00f3 en la antesala del despacho del Doctor Hens, que de forma casi inmediata, salio de su despacho para invitarle a pasar. Alberto se sinti\u00f3 una vez mas extra\u00f1o. El gran jefe de la organizaci\u00f3n en la que hab\u00eda trabajado m\u00e1s de 15 a\u00f1os, era ahora un posible cliente. Aquello le sorprend\u00eda sin saber muy bien como analizar sus reacciones. En cualquier caso no era desagradable.<\/p>\n<p>-\u201cQue tal su viaje, Alberto\u201d pregunto Hens con una sonrisa poco habitual.<br \/>\n-\u201cPerfecto, gracias, Presidente\u201d Siempre le hab\u00eda llamado as\u00ed y le pareci\u00f3 l\u00f3gico seguirlo haciendo, \u201cEs un placer estar de nuevo en esta oficina\u201d.<br \/>\n-\u201cPosiblemente es tan suya como nuestra. Aport\u00f3 usted mucho en su \u00e9poca con nosotros\u201d- evidentemente el presidente dejaba claro que no quer\u00eda que ning\u00fan resquemor pudiera enturbiar los temas nuevos que iban a abordar.<br \/>\n-\u201cGracias. Guardo un excelente recuerdo de esa \u00e9poca\u201d dijo Alberto, con lo que Hens se dio por satisfecho.<br \/>\n-\u201cBien, le he pedido que viniera para confirmarle nuestro inter\u00e9s en la venta de la filial espa\u00f1ola de Electronics Holdings\u201d Hens hizo una pausa. Era evidente que para eso solo no era necesario tener una entrevista personal. Hab\u00eda algo m\u00e1s pero ya saldr\u00eda mas adelante. Al fin prosigui\u00f3:\u201d Su informe es muy completo y como le conozco creo que debe reflejar fielmente la situaci\u00f3n. Sin embargo, no se entiende porque se desprenden de esa peque\u00f1a joya de la corona. Y el informe que me mand\u00f3 no lo deja claro\u201d<br \/>\nAlberto explic\u00f3 las posibles dificultades de la casa matriz en EEUU y la necesidad de hacer caja, y a\u00f1adi\u00f3:<br \/>\n-\u201cComo comprender\u00e1 no pod\u00edamos poner por escrito la raz\u00f3n que podr\u00eda alentar las demandas que est\u00e1n sufriendo\u201d.<br \/>\n-\u201cDesde luego, desde luego\u2026\u201d Hens hizo una nueva pausa como buscando las palabras. \u00abBien, estamos interesados en adquirir la firma espa\u00f1ola y entiendo que ahora procede hacerles llegar una oferta. Una oferta no vinculante\u201d recalc\u00f3.<br \/>\n-\u201cEfectivamente, estamos en esa fase. Como sabe, entre las ofertas indicativas recibidas se seleccionara la mejor y a la entidad seleccionada se le pedir\u00e1 una oferta vinculante, sujeta a \u201cdue diligence\u201d a cambio de un periodo de exclusividad\u201d<br \/>\nHens tom\u00f3 el tel\u00e9fono:<br \/>\n-\u201cP\u00e1seme el documento, por favor\u201d<br \/>\nEntro en el despacho un chico joven con un sobre cerrado y el Presidente le hizo un gesto para que se lo entregara a Alberto, mientras le preguntaba:<br \/>\n-\u201c\u00bfTiene usted autorizaci\u00f3n para leer la oferta?\u00bb<br \/>\n-\u201cSi.\u201d<br \/>\n-\u201cH\u00e1galo por favor.\u00bb<br \/>\nAlberto abri\u00f3 el sobre y se puso a leer. Sin querer desvi\u00f3 su mirada r\u00e1pidamente a la cifra indicada en letra y cifra, que ascend\u00eda a 552 millones de euros. Le sorprendi\u00f3 por ser m\u00e1s alta de la que \u00e9l esperaba. Hens le miraba con mucha atenci\u00f3n y le pareci\u00f3 percibir un gesto.<br \/>\n-\u201cQue le parece\u201d le pregunt\u00f3 el presidente<br \/>\n-\u201cComprender\u00e1 que no puede hacer ning\u00fan comentario\u201d<br \/>\n-\u201cEstamos muy interesados en la operaci\u00f3n. D\u00e9jeme ver.\u00bb- le dijo tendiendo la mano. Alberto le pas\u00f3 la carta.<br \/>\n-\u201cPerdone Kent. Hay un error.\u201d &#8211; dijo mientras llamaba de muy mal humor de nuevo por el tel\u00e9fono. \u201cTr\u00e1igame la ULTIMA oferta que hemos preparado\u201d.<br \/>\nEl joven volvi\u00f3 a entrar con otro sobre y se lo entreg\u00f3 nuevamente a Alberto.<br \/>\n-\u201cL\u00e9ala por favor\u201d<br \/>\n-\u201cSi me lo permite Presidente la abrir\u00e9 despu\u00e9s, pues estoy viendo que usted es demasiado listo para mi\u201d<br \/>\nHens sonri\u00f3 mientras a\u00f1ad\u00eda:<br \/>\n-\u201cBien Alberto, cuento con que nos ayudara en esta operaci\u00f3n. Si compramos la sociedad la fusionaremos con nuestra filial espa\u00f1ola y puedo asegurarle que el Director General actual no ser\u00e1 el que lidere la fusi\u00f3n. Otra cosa todos los tramites de esta transacci\u00f3n deber\u00e1n ser tratados conmigo o con mi ayudante. En ning\u00fan caso quiero que se informe a Peter Slusche. \u201d<br \/>\nAlberto disimulando su sorpresa le contesto:<br \/>\n-\u201cEsta perfectamente entendido. Tendr\u00e1 noticias m\u00edas en un plazo inferior a un mes\u201d<br \/>\n-\u201cGracias, Alberto. Que tenga un feliz regreso. Mi chofer le llevara al aeropuerto\u201d<\/p>\n<p>Se estrecharon las manos. En el coche Alberto abri\u00f3 discretamente el sobre y no pudo disimular la sonrisa. La cifra indicada era de 606 millones de euros. El gesto que hab\u00eda hecho al leer la primera oferta, hab\u00eda sido interpretado por Hens como de desagrado y por eso le hab\u00eda sacado la segunda oferta que era 54 millones de euros superior a la primera. El inter\u00e9s de Hens en la operaci\u00f3n era claro. Pero hab\u00eda otros elementos intrigantes en la conversaci\u00f3n.  Porque le hab\u00eda hecho saber que Roland no seguir\u00eda. Estaba insinuando que podr\u00eda  haber una posible oferta para \u00e9l. Y qu\u00e9 pasaba en las alturas para que Slusche fuera dejado al margen. Evidentemente si la operaci\u00f3n la compraba ACC, las tensiones en la c\u00fapula serian muy serias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL FUTURO DE ROLAND Aquella ma\u00f1ana clara, en la que una luz brillante dibujaba con nitidez las luces y sombras del prado que se divisaba desde su dormitorio, Roland, pensativo y preocupado, con la mirada fija en el horizonte, sinti\u00f3 que las cosas no le iban nada bien. 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